Organizaciones indígenas de los países amazónicos participan en la COP17, en Ereván, Armenia, para fortalecer la incidencia internacional en defensa de la biodiversidad, los territorios ancestrales y los derechos de los pueblos indígenas.
La fuerza de la Amazonía está presente en Ereván, Armenia, donde representantes de organizaciones indígenas de la región participan en la 17.ª Conferencia de las Partes del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (COP17), llevando las voces, los conocimientos y las propuestas de los pueblos que habitan y protegen uno de los territorios más biodiversos del planeta.
Bajo el compromiso de articular esfuerzos entre los países amazónicos, esta participación busca fortalecer la incidencia internacional para la protección de la biodiversidad y el reconocimiento del papel fundamental de los pueblos indígenas en el cuidado de sus territorios.
Entre las organizaciones presentes se encuentran la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), la Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana (OPIAC), la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), la Coordinación de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (COIAB), la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), la Alianza Global de Comunidades Territoriales y la Unión de Mujeres Indígenas de la Amazonía Brasileña (UMIAB).
La presencia de estas organizaciones representa una oportunidad para visibilizar las propuestas de los pueblos indígenas amazónicos en los espacios multilaterales de toma de decisiones, así como para reclamar una participación efectiva en las políticas y compromisos internacionales relacionados con la conservación de la biodiversidad.
La Amazonía: un territorio vital para la biodiversidad
La Amazonía constituye un territorio fundamental para el equilibrio ecológico del planeta. Su riqueza biológica, sus ecosistemas y sus fuentes de agua están estrechamente vinculados con los conocimientos, las culturas y las formas de vida de los pueblos indígenas que la habitan.
A lo largo de generaciones, estos pueblos han desarrollado prácticas de cuidado y gestión territorial que contribuyen a la conservación de los bosques y de la biodiversidad. Sin embargo, sus territorios continúan enfrentando amenazas relacionadas con la deforestación, las actividades extractivas y otras presiones ambientales y sociales.
En este contexto, la participación de las organizaciones indígenas en la COP17 busca recordar que la protección de la biodiversidad requiere reconocer los derechos territoriales, garantizar la participación de las comunidades y valorar sus conocimientos ancestrales en la construcción de soluciones frente a la crisis ecológica.
Una voz conjunta por el futuro de los pueblos amazónicos
La articulación entre organizaciones indígenas de Colombia, Perú, Brasil y otros territorios de la cuenca amazónica expresa la importancia de construir agendas comunes para la defensa de la vida y de los derechos colectivos.
Esta presencia internacional también pone de relieve la necesidad de que los compromisos globales de conservación se traduzcan en acciones concretas que respeten la autonomía de los pueblos indígenas, fortalezcan sus capacidades y garanticen condiciones dignas para las comunidades que protegen sus territorios.
Desde la perspectiva de la Iglesia con rostro amazónico, la defensa de la biodiversidad está profundamente vinculada con la justicia socioambiental, el respeto a las culturas y el reconocimiento de la dignidad de todos los pueblos. Cuidar la Amazonía significa también escuchar a quienes la habitan y reconocer su protagonismo en la construcción de un futuro sostenible.
La participación amazónica en Ereván constituye así una invitación a fortalecer la cooperación entre pueblos, organizaciones e instituciones para que la protección de la biodiversidad se traduzca en una defensa efectiva de la vida, los territorios y las generaciones futuras.
La Amazonía lleva su voz al mundo: proteger sus territorios y reconocer los derechos de sus pueblos es una tarea fundamental para el cuidado de nuestra Casa Común.