La plenaria del Foro de Ciudades Amazónicas, realizada los días 28 y 29 de octubre en Paramaribo, Surinam, reunió a representantes de gobiernos locales de los países miembros de la OTCA para fortalecer una agenda urbana común que contribuya a la protección de la Amazonía y al bienestar de sus habitantes.
La Amazonía también se construye desde sus ciudades. Cerca del 70 % de los aproximadamente 59 millones de habitantes de la región vive en áreas urbanas, una realidad que plantea importantes desafíos y, al mismo tiempo, abre nuevas oportunidades para avanzar hacia un modelo de desarrollo que armonice la vida urbana con la protección de los ecosistemas, la biodiversidad y los derechos de los pueblos amazónicos.
En este contexto, alcaldes, alcaldesas y representantes de gobiernos locales de los países miembros de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) se reunieron los días 28 y 29 de octubre de 2026 en Paramaribo, Surinam, durante la plenaria del Foro de Ciudades Amazónicas (FCA). El encuentro permitió compartir experiencias, identificar desafíos comunes y construir propuestas para fortalecer la cooperación regional en materia de desarrollo urbano sostenible y resiliente.
Uno de los principales resultados de esta plenaria fue la adopción de la Declaración de Paramaribo, mediante la cual los gobiernos locales reafirmaron su compromiso de impulsar una agenda urbana amazónica compartida, reconociendo a las ciudades como actores estratégicos en la gobernanza regional, la protección de la biodiversidad y la construcción de respuestas frente a la crisis climática.
Seis prioridades para el futuro de las ciudades amazónicas
La Declaración de Paramaribo establece seis líneas de acción para avanzar hacia ciudades más sostenibles, inclusivas y preparadas frente a los desafíos ambientales y sociales de la región:
1. Reconocer el papel estratégico de los gobiernos locales y de los pueblos amazónicos en la gobernanza regional, garantizando su participación en la construcción de políticas públicas y decisiones que afectan sus territorios.
2. Fortalecer las capacidades locales para planificar, estructurar y ejecutar proyectos de desarrollo urbano adaptados a las realidades amazónicas.
3. Priorizar soluciones para la resiliencia urbana, especialmente frente a sequías, inundaciones, incendios forestales y otros efectos del cambio climático.
4. Ampliar el acceso al financiamiento para que las ciudades amazónicas puedan desarrollar infraestructura sostenible y responder a las necesidades de sus poblaciones.
5. Impulsar la cooperación regional y el aprendizaje entre ciudades, promoviendo el intercambio de experiencias, conocimientos y soluciones.
6. Consolidar una agenda urbana amazónica de largo plazo, articulada con los procesos regionales y las iniciativas de cooperación existentes.
La declaración también destaca la importancia de escuchar y reconocer las voces de los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales, así como garantizar la participación de las mujeres y los jóvenes en los procesos de planificación y gobernanza territorial.
Desafíos urbanos que requieren respuestas conjuntas
Durante las jornadas de trabajo se evidenció que las ciudades amazónicas enfrentan problemáticas compartidas, entre ellas el acceso al agua potable y al saneamiento, la gestión de residuos sólidos, la expansión de asentamientos informales, la contaminación de los ríos, las dificultades de conectividad y los impactos de fenómenos climáticos extremos.
Asimismo, los participantes señalaron la necesidad de fortalecer los mecanismos de financiamiento y las capacidades técnicas de los municipios, considerando las particularidades geográficas, ambientales y socioculturales de la Amazonía.
El intercambio entre representantes de ciudades de Bolivia, Brasil, Colombia, Guyana, Perú y Surinam permitió reconocer que la cooperación entre gobiernos locales es fundamental para compartir aprendizajes y construir soluciones que respondan a las realidades de cada territorio.
«Es un esfuerzo que debemos realizar entre todos: los gobiernos nacionales, regionales y locales, junto con nuestra gente. Si nos unimos para cuidar y proteger nuestra Amazonía, podremos vivir mejor», expresó Mauricio Barba Iriarte, alcalde de Trinidad, Bolivia.
Por su parte, Paola Bances, alcaldesa de Maynas, Perú, y vicepresidenta del Foro de Ciudades Amazónicas, destacó que este espacio permite fortalecer las capacidades de los gobiernos locales, compartir experiencias y hacer escuchar la voz de las ciudades amazónicas ante el mundo.
Una Amazonía que también se cuida desde las ciudades
El Foro de Ciudades Amazónicas es una iniciativa apoyada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del programa Amazonía Siempre, que articula a los gobiernos locales de los ocho países miembros de la OTCA y promueve espacios de diálogo, cooperación e intercambio de conocimientos.
Para la Iglesia en la Amazonía, estos procesos representan una oportunidad para seguir acompañando las realidades urbanas y territoriales, promoviendo una visión integral del cuidado de la Casa Común, en la que la dignidad de las personas, la justicia socioambiental y la protección de los pueblos y ecosistemas estén en el centro de las decisiones.
La Declaración de Paramaribo constituye un llamado a fortalecer la articulación entre los distintos niveles de gobierno y los actores sociales para construir ciudades que no crezcan de espaldas a la naturaleza, sino en armonía con ella.
Cuidar la Amazonía implica también cuidar sus ciudades, sus comunidades y las personas que las habitan. El futuro de la región depende de nuestra capacidad de construir territorios más justos, resilientes, inclusivos y comprometidos con la vida.


