La Iglesia Católica en la región Loreto, en la Amazonía peruana, hizo público un pronunciamiento en el que expresa su profunda preocupación por los altos índices de pobreza, vulnerabilidad y conflictividad social que afectan a la población amazónica, especialmente a los pueblos indígenas.
El documento fue firmado por Mons. Miguel Ángel Cadenas Cardo, vicario apostólico de Iquitos; Mons. Jesús María Aristín Seco, vicario apostólico de Yurimaguas; y César Luis Caro Puértolas, administrador apostólico del Vicariato de San José del Amazonas, junto con los Consejos de Misión de los tres vicariatos y diversas parroquias de la región.
El pronunciamiento surge tras la publicación del informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), que señala que Loreto registra la segunda mayor tasa de pobreza monetaria del Perú, alcanzando el 40,1% de la población. Asimismo, advierte que el 32,8% de los habitantes vive en situación de vulnerabilidad económica y que la pobreza asciende al 46,2% en hogares donde la lengua materna es un idioma indígena amazónico.
Los pastores denuncian que la situación social no sólo no ha mejorado en los últimos años, sino que “se mantiene e incluso empeora”, generando un sentimiento generalizado de abandono por parte del Estado. También señalan que, pese a que las autoridades regionales y municipales cuentan con recursos, estos no se traducen en una mejora de la calidad de vida de la población.
En el texto, la Iglesia amazónica advierte que la corrupción “perpetúa la pobreza e impide el desarrollo” de la región, alimentando conflictos sociales y episodios de violencia como los registrados recientemente en el río Corrientes. Además, recuerdan que Loreto continúa siendo una de las regiones con mayor conflictividad social del país.
Inspirados en el magisterio del Papa Francisco y del Papa León XIV, los firmantes hacen un llamado urgente a las autoridades a gestionar los recursos públicos con honestidad, transparencia y compromiso con el bien común, así como a la ciudadanía a ejercer un voto responsable de cara a los próximos procesos electorales.
“El clamor de los pueblos amazónicos pobres y vulnerables continúa siendo escuchado por Dios y debe interpelar a toda la sociedad”, concluye el mensaje.
La Iglesia en la Amazonía reafirma así su compromiso profético con la defensa de la vida, la dignidad humana y la justicia social en los territorios amazónicos.