El Cardenal Leonardo Steiner, presidente de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), destacó la necesidad de asumir la ecología integral como una dimensión esencial del camino sinodal y de escuchar a los pueblos que habitan los territorios amazónicos.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede acogió este viernes la conferencia de prensa de presentación del IV Encuentro Sinodal “Fratelli Tutti: Diálogo Socioambiental Norte-Sur”, que se desarrolla del 10 al 12 de septiembre en Roma, como un espacio de encuentro entre representantes de la Iglesia, organizaciones sindicales, organismos internacionales y diversos actores comprometidos con la construcción de sociedades más justas, fraternas y sostenibles.
El encuentro es promovido por la Comisión Pontificia para América Latina, en colaboración con el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) y la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), busca profundizar un proceso de diálogo iniciado hace seis años, orientado a generar sinergias y respuestas frente a las crisis sociales y ambientales que afectan a la humanidad.
Durante la rueda de prensa participaron el Cardenal Jaime Spengler, presidente del CELAM; Liz Schuler, presidenta de la AFL-CIO; Monseñor Daniel Flores, vicepresidente de la USCCB; el Cardenal Leonardo Steiner, presidente de CEAMA; Gerardo Martínez, miembro titular del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en representación de los trabajadores; y Monseñor Reginald Andrietta, coordinador de la Red Sindical Organizada del CELAM.
Un diálogo que busca transformar la realidad
El Cardenal Jaime Spengler abrió las intervenciones destacando el valor del camino sinodal como una metodología y un espíritu capaces de promover procesos participativos, en comunión y orientados a la misión de la Iglesia.
Subrayó que, ante la complejidad de los desafíos actuales, es necesario unir las mejores fuerzas del Norte y del Sur, escucharse mutuamente y descubrir los sueños que pueden conducir a una vida digna para todas las personas. En este sentido, planteó la importancia de reunir voces y voluntades diversas para construir consensos y acuerdos que permitan actuar con responsabilidad frente a la crisis socioambiental.
Por su parte, Liz Schuler, presidenta de la AFL-CIO, puso el énfasis en el diálogo social y el papel de los trabajadores en la construcción del bien común. Señaló la necesidad de superar la falsa disyuntiva entre generación de empleo y cuidado de la Casa Común, y presentó la experiencia de colaboración entre organizaciones sindicales y empresas en torno a la transición energética y al desarrollo de la inteligencia artificial.
Schuler advirtió también sobre los desafíos que plantea la inteligencia artificial para el mundo del trabajo y defendió que los trabajadores tengan voz en las decisiones relacionadas con las tecnologías que transforman sus condiciones laborales.
En la misma línea, Monseñor Daniel Flores, vicepresidente de la USCCB, destacó el valor de crear espacios donde personas y comunidades con diferentes perspectivas puedan encontrarse, escucharse y buscar soluciones compartidas.
Flores insistió particularmente en la necesidad de dar voz a quienes no tienen poder, promoviendo espacios de participación y respeto que contribuyan a un orden social más justo. Para la Iglesia, afirmó, el diálogo constituye un camino para superar los conflictos y construir unidad en medio de la diversidad existente en las Américas.
Cardenal Steiner: “No podemos olvidar a los pueblos que viven en las selvas”
Uno de los momentos centrales de la conferencia de prensa fue la intervención del Cardenal Leonardo Steiner, OFM, presidente de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), quien situó el diálogo socioambiental desde la perspectiva de la ecología integral, la dignidad humana y la vida de los pueblos amazónicos.
Steiner recordó que el camino sinodal implica necesariamente incorporar la ecología integral y tomar en serio la realidad de los pueblos que habitan los territorios de la Amazonía, entre ellos los pueblos indígenas y las comunidades quilombolas, herederas de una historia marcada por la esclavitud y la resistencia.
En su intervención, vinculó este proceso con el camino abierto por el Papa Francisco a través de Laudato Si’ y Fratelli Tutti, documentos que, afirmó, han abierto un horizonte que la Iglesia y la sociedad están llamadas a asumir con seriedad.
“Camino sinodal significa también tomar en serio lo que el Papa Francisco inició con Laudato Si’, la ecología integral, y luego con Fratelli Tutti ha abierto un horizonte que no podemos olvidar, sino que tenemos que tomarlo en serio”.
Para el presidente de CEAMA, esta perspectiva debe iluminar no solamente la vida de la Iglesia, sino también su misión evangelizadora y su compromiso con la sociedad.
Steiner incorporó además a la reflexión uno de los grandes desafíos contemporáneos: la inteligencia artificial y su relación con la dignidad de la persona. En este contexto, propuso ampliar la mirada y establecer una conexión entre la dignidad humana y la dignidad de la naturaleza.
“La dignidad de la persona también se podría conectar con la dignidad de la naturaleza”, señaló, recuperando la mirada de san Francisco de Asís, quien reconocía a todos los seres como hermanos y hermanas.
Desde esta perspectiva, el cardenal destacó dos palabras que considera fundamentales para comprender la relación con la Casa Común: cuidado y cultivo. No se trata únicamente de producir, explicó, sino de cuidar el bien común y reconocer que la naturaleza no puede reducirse a un objeto de explotación.
El cardenal Steiner llamó especialmente la atención sobre la necesidad de escuchar y tomar en serio a los pueblos que viven en las selvas, reconociendo sus formas de vida, sus conocimientos y su profunda relación con el territorio.
Su intervención puso así en el centro una convicción fundamental para la misión de CEAMA: no es posible hablar de ecología integral sin escuchar a los pueblos amazónicos ni defender su dignidad, sus territorios y sus formas de vida.
Trabajo digno y transición tecnológica justa
La conferencia también abordó los desafíos vinculados al mundo del trabajo y las transformaciones tecnológicas.
Gerardo Martínez, representante de los trabajadores ante el Consejo de Administración de la OIT, destacó la participación de organismos multilaterales y organizaciones de distintos sectores en el proceso de diálogo. Subrayó la importancia de la subsidiariedad y de fortalecer el diálogo social como herramienta para enfrentar las desigualdades del continente.
Al referirse a la inteligencia artificial y los procesos de innovación, sintetizó la posición del movimiento sindical en tres principios: “no resistir a la innovación, no aceptar la exclusión y negociar la transición”.
Martínez defendió la participación de los trabajadores en las decisiones sobre la incorporación de nuevas tecnologías y advirtió que un algoritmo no puede decidir por sí solo sobre el empleo, los salarios o los derechos laborales.
El desafío, sostuvo, no es enfrentar tecnología y trabajo, sino construir una relación entre tecnología, trabajo digno, productividad, distribución, desarrollo y justicia social.
Finalmente, Monseñor Reginald Andrietta, coordinador de la Red Sindical Organizada del CELAM, destacó el carácter integrador del proceso, que busca construir puentes entre América Latina, el Caribe y América del Norte.
Recordó el sueño de integración latinoamericana expresado por el Papa Francisco y señaló que estos encuentros representan pasos concretos para avanzar hacia una mayor unidad entre los pueblos de las Américas.
Andrietta llamó también a superar la cultura de la indiferencia, el individualismo y una mirada exclusivamente tecnocrática, para avanzar hacia un humanismo inspirado en una ética cristiana y en la cultura del encuentro.
Tender puentes para cuidar la vida y la Casa Común
Las diferentes intervenciones coincidieron en una idea fundamental: los grandes desafíos sociales, ambientales, laborales y tecnológicos de nuestro tiempo no pueden resolverse de manera aislada.
El IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti propone precisamente crear espacios de escucha y diálogo capaces de reunir perspectivas diversas, superar fronteras y generar respuestas compartidas.
Para la CEAMA, la participación del cardenal Leonardo Steiner reafirma la importancia de colocar en el centro del diálogo socioambiental la voz de los pueblos amazónicos, la defensa de sus territorios y la dignidad de todas las formas de vida.
Desde la Amazonía, el llamado es a comprender que cuidar la Casa Común significa también cuidar a quienes la habitan, reconocer sus saberes y culturas, defender sus derechos y construir, junto con ellos, caminos de justicia, fraternidad y esperanza.
El diálogo entre el Norte y el Sur, en este sentido, no puede limitarse al intercambio de ideas. Está llamado a convertirse en un camino de escucha, discernimiento y acción conjunta, capaz de responder a las profundas crisis de nuestro tiempo y de abrir horizontes para una humanidad reconciliada con la naturaleza y consigo misma.
Foto: Óscar Elizalde – Centro para la Comunicación CELAM