La próxima visita del papa León XIV a Pucallpa, en la Amazonía peruana, representa una oportunidad para visibilizar la fe, la cultura y las esperanzas de los pueblos originarios, así como los desafíos socioambientales que amenazan sus territorios. En el marco de los preparativos, la Iglesia local reafirma su compromiso con una evangelización inculturada, la defensa de la Casa Común y el reconocimiento de la Amazonía como protagonista de la vida eclesial.
La ciudad de Pucallpa, en la región peruana de Ucayali, se prepara para recibir al papa León XIV en un encuentro que busca poner en el centro las voces de los pueblos indígenas, sus culturas vivas y sus luchas por la defensa de la vida y el territorio.
El segundo episodio de la serie documental León XIV vuelve a casa, impulsada por el Arzobispado de Lima, recoge los testimonios de representantes de la Iglesia, misioneros, jóvenes y comunidades indígenas que participan en la preparación de esta visita apostólica. Sus voces expresan una convicción compartida: el encuentro con el Santo Padre debe ser, ante todo, una oportunidad para escuchar la realidad amazónica sin ocultar sus heridas ni desconocer la riqueza de sus pueblos.
Para monseñor Augusto Martín Quijano, obispo del Vicariato Apostólico de Pucallpa, la presencia del Papa constituye un signo de la importancia que la Iglesia universal reconoce a la Amazonía, una región históricamente afectada por las distancias geográficas y la marginación territorial.
La visita busca que el mensaje del Santo Padre llegue al corazón de las comunidades y fortalezca el compromiso de una Iglesia cercana a las realidades de quienes habitan este territorio.
Escuchar, sembrar y celebrar: tres gestos de encuentro con la Amazonía
Los preparativos pastorales en Pucallpa se articulan en torno a tres acciones que expresan el sentido espiritual y comunitario de la visita: escuchar, sembrar y celebrar.
Escuchar significa abrir espacios de diálogo con los pueblos originarios, reconociendo su palabra, sus conocimientos ancestrales y sus propuestas para el futuro de la Amazonía. Entre las comunidades convocadas se encuentran representantes de los pueblos Shipibo-Konibo, Asháninka y Kukama,.
Uno de los encuentros previstos tendrá lugar en las orillas de la laguna de Yarinacocha, donde el Santo Padre podrá compartir con representantes de las comunidades indígenas.
Sembrar representa el compromiso con la vida y las generaciones futuras. Como parte de las actividades, se contempla un encuentro intergeneracional entre personas mayores y niños, así como la plantación de un árbol de shihuahuaco, especie emblemática de la Amazonía peruana que simboliza la memoria, la resistencia y el cuidado de la Casa Común.
Celebrar será la expresión comunitaria de una Iglesia que se reúne alrededor de la fe. La programación contempla una celebración eucarística multitudinaria, con una asistencia estimada de alrededor de 50.000 fieles, incluidos representantes de las comunidades amazónicas.
Estos gestos buscan expresar que la Amazonía no es únicamente un territorio que necesita protección, sino también un espacio de encuentro, espiritualidad y aprendizaje para toda la Iglesia.
«No disfrazar nuestra realidad»: escuchar el clamor de los pueblos
El padre Lucca Zanta, coordinador del viaje apostólico en Pucallpa, subraya que la visita debe permitir al Santo Padre conocer la vida de las comunidades tal como es, con sus esperanzas y dificultades.
«Queremos que León XIV encuentre la comunidad así como es el Pueblo de Dios que vive acá, que lucha, que transmite la fe, que vive de esperanza y también muchas veces de problemas que tenemos que enfrentar. No disfrazar nuestra realidad porque es el Papa», expresó.
Esta mirada pone de manifiesto los desafíos que afectan a la región, entre ellos la deforestación, el narcotráfico y la desprotección de las comunidades. Frente a estas situaciones, la Iglesia local busca que la visita contribuya a dar mayor visibilidad a las voces de quienes defienden sus territorios y promueven alternativas para una vida digna.
La Amazonía aparece así no sólo como escenario de un acontecimiento eclesial, sino como una realidad viva que interpela a la Iglesia y la invita a renovar su compromiso con los pueblos y la naturaleza.
Una evangelización que aprende de las culturas amazónicas
La visita también representa una oportunidad para profundizar en el camino de la inculturación de la fe, reconociendo que el anuncio del Evangelio debe dialogar con las culturas, las lenguas, los conocimientos y las espiritualidades de los pueblos originarios.
La hermana Amparo Zaragozá Castelló, responsable de la pastoral indígena en Pucallpa y miembro de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús, comparte su experiencia de décadas acompañando al pueblo Shipibo-Konibo.
«Fuimos a evangelizar, pero hemos resultado evangelizadas por este grupo», afirma, al reconocer los valores presentes en las comunidades indígenas y todo lo que la Iglesia ha aprendido en el encuentro con ellas.
Para la misionera, conocer las lenguas y comprender las culturas resulta fundamental para que la evangelización no se quede en una transmisión superficial de contenidos, sino que pueda arraigarse en la vida de los pueblos.
Esta perspectiva se relaciona con el llamado a construir una Iglesia con rostro amazónico, capaz de reconocer que las comunidades originarias no son únicamente destinatarias de la misión, sino protagonistas de su camino eclesial.
El legado misionero de Luigi Bolla y la experiencia del pueblo Achuar
En esta búsqueda destaca el testimonio del padre Luigi Bolla, conocido como Yankuam Jintia, quien vivió durante más de cuatro décadas junto al pueblo Achuar y cuyo camino misionero constituye una referencia para la evangelización inculturada en la Amazonía.
El padre Lucca Zanta considera que esta experiencia invita a revisar los modelos históricos de evangelización que han impuesto formas culturales ajenas a los pueblos.
«Este modelo de inculturación puede ayudarnos a que nuestra Iglesia peruana pueda entrar nuevamente en un camino cada vez más misionero, a mirar que la Iglesia verdaderamente es universal y que la Amazonía tiene un aporte muy especial», señaló.
Durante la visita se prevé la presencia de diáconos Achuar formados por Luigi Bolla, quienes celebran en su propia lengua y comparten expresiones de su tradición ritual. Su participación constituye un signo de la riqueza de los caminos de inculturación y del protagonismo de los pueblos originarios en la vida de la Iglesia.
La experiencia recuerda que la universalidad eclesial no exige uniformidad cultural, sino la capacidad de reconocer y acoger los dones que cada pueblo aporta a la comunidad cristiana.
Los jóvenes amazónicos alzan su voz por la defensa de la Casa Común
La juventud también tendrá un lugar importante en la preparación del encuentro con León XIV. Jóvenes vinculados a la pastoral indígena expresan su entusiasmo por la visita, al tiempo que reclaman atención ante las amenazas que afectan sus comunidades.
Alicia Ruiz, joven de la pastoral indígena, manifestó su preocupación por la contaminación de los ríos y la deforestación de los territorios amazónicos.
«Los pueblos amazónicos son quienes más protegen y sienten el dolor, el clamor de nuestra madre la naturaleza. Como jóvenes, a nosotros nos llena de mucho entusiasmo y alegría porque el Santo Padre viene a reafirmar nuestra fe», expresó.
Su testimonio recuerda que la crisis socioambiental no es una realidad distante: afecta directamente la vida de las comunidades, sus fuentes de alimentación, sus culturas y sus posibilidades de permanecer en el territorio.
Por ello, la presencia del Papa representa para las nuevas generaciones una oportunidad para compartir sus preocupaciones y reafirmar su compromiso con el cuidado de la naturaleza.
Aquiles Vásquez, representante del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), destacó igualmente la importancia de que la visita permita visibilizar a los pueblos indígenas, sus preocupaciones, sus modos de vida y la riqueza de sus culturas.
Una Iglesia que escucha y camina con los pueblos
La preparación de la visita apostólica a Pucallpa refleja desafíos centrales para la Iglesia amazónica: escuchar a los pueblos originarios, fortalecer una evangelización inculturada, defender los territorios y promover una relación respetuosa con la naturaleza.
En sintonía con el camino sinodal de la Iglesia y con las orientaciones de la exhortación apostólica Querida Amazonía, esta experiencia recuerda la importancia de reconocer a las comunidades indígenas como protagonistas de su historia y de su propia experiencia de fe.
Para la CEAMA, el reconocimiento de las culturas amazónicas y la defensa de la vida de sus pueblos constituyen dimensiones fundamentales de una Iglesia con rostro propio, arraigada en el territorio y comprometida con el cuidado de la Casa Común.
La visita de León XIV a Pucallpa se proyecta así como una oportunidad para renovar los vínculos entre la Iglesia universal y la Amazonía, no desde una mirada que imponga respuestas, sino desde la escucha, el encuentro y el reconocimiento de los aportes de los pueblos originarios.