Las organizaciones indígenas, campesinas y sociales de la Amazonía boliviana aprobaron en Riberalta un conjunto de propuestas que serán llevadas como mandato nacional al XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), que se celebrará en agosto de 2026 en Puyo, Ecuador. La agenda prioriza la defensa de los territorios, la justicia climática, la soberanía alimentaria, los derechos de las mujeres y el fortalecimiento de la gobernanza comunitaria.
Del 10 al 12 de julio de 2026, representantes de comunidades indígenas, organizaciones campesinas e instituciones de la sociedad civil se reunieron en la ciudad amazónica de Riberalta (Beni) para celebrar el Pre FOSPA Bolivia, un espacio de reflexión y construcción colectiva bajo el lema “Amazonía, un solo territorio”.
Como resultado del encuentro, las organizaciones aprobaron un documento de conclusiones que recoge diagnósticos, preocupaciones y propuestas construidas desde los territorios para fortalecer la defensa de la Amazonía boliviana y contribuir a la agenda regional que será presentada durante el XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), previsto para agosto de 2026 en Puyo, Ecuador.
El documento parte del reconocimiento de que la Amazonía enfrenta una crisis multidimensional marcada por el avance del extractivismo, la deforestación, los incendios forestales, la contaminación por minería, el debilitamiento de los derechos territoriales y el impacto creciente del cambio climático sobre las comunidades.
Una agenda para defender la Amazonía desde los territorios
Las organizaciones participantes coincidieron en que la protección de la Amazonía requiere fortalecer la gobernanza territorial de los pueblos indígenas y campesinos, consolidar mecanismos de vigilancia comunitaria y garantizar el cumplimiento efectivo del derecho a la consulta previa, libre e informada.
Entre las principales propuestas figura la aprobación de una nueva Ley de Bosques, la derogación de normas que facilitan la expansión de la frontera agrícola y los desmontes, la protección jurídica de los defensores ambientales y la incorporación del delito de ecocidio dentro de la legislación boliviana.
Asimismo, el documento reclama la implementación efectiva del Acuerdo de Escazú, el fortalecimiento de la justicia ambiental y el cumplimiento de las resoluciones emitidas por el Tribunal Agroambiental relacionadas con la protección de los bosques y los territorios indígenas.
Frente a la crisis climática: prevención, organización y restauración
Uno de los temas que concentró mayor preocupación fue el incremento de los incendios forestales y la pérdida acelerada de bosques amazónicos.
Las organizaciones proponen pasar de un modelo reactivo a una estrategia permanente de prevención mediante la formación y equipamiento de brigadas comunitarias, el fortalecimiento de los bomberos voluntarios y la creación de una unidad amazónica de coordinación para la atención de incendios.
También plantean incorporar recursos específicos en los presupuestos municipales para prevención y respuesta al fuego, crear gestores ambientales comunitarios y fortalecer los sistemas de monitoreo territorial con participación activa de jóvenes indígenas.
Las conclusiones insisten en que la crisis climática no puede abordarse únicamente mediante mecanismos de mercado. En ese sentido, expresan reservas frente a los mercados de carbono y exigen que cualquier iniciativa relacionada con estos instrumentos sea sometida a procesos efectivos de consulta previa con las comunidades.
Agroecología y soberanía alimentaria como alternativas
El documento identifica una profunda tensión entre el modelo extractivista basado en monocultivos, minería y expansión agroindustrial, y las prácticas tradicionales de agricultura familiar impulsadas por pueblos indígenas y comunidades campesinas.
Como respuesta, las organizaciones proponen fortalecer la agroecología mediante la creación de escuelas comunitarias, institutos técnicos especializados, un Consejo Panamazónico de Agroecología y una legislación que garantice recursos para este modelo productivo.
También impulsan la recuperación de semillas nativas, el fortalecimiento de sistemas agroforestales, la piscicultura comunitaria y redes de comercialización que prioricen alimentos producidos localmente para programas públicos como la alimentación escolar y los subsidios alimentarios.
Las mujeres amazónicas fortalecen su protagonismo
Uno de los ejes más significativos del Pre FOSPA estuvo dedicado a la resistencia y liderazgo de las mujeres indígenas y campesinas.
Las participantes demandaron una mayor participación en los espacios de decisión política, presupuestos públicos y gobiernos territoriales, así como el fortalecimiento de escuelas de formación política y liderazgos femeninos.
El documento también propone ampliar la legislación para incorporar nuevas formas de violencia, como la violencia política y digital, fortalecer redes comunitarias de protección, promover procesos de despatriarcalización y garantizar recursos para las organizaciones de mujeres.
En materia de salud, se reivindica el reconocimiento de la medicina tradicional, la protección de los conocimientos ancestrales, el fortalecimiento de la atención intercultural y acciones urgentes frente a la violencia sexual y los embarazos adolescentes.
Una voz amazónica rumbo al FOSPA
Las conclusiones del Pre FOSPA Bolivia expresan el compromiso de las organizaciones amazónicas de fortalecer la articulación regional para enfrentar las amenazas que afectan la cuenca amazónica.
El documento reafirma que la defensa de la Amazonía debe construirse desde los propios pueblos, reconociendo sus derechos colectivos, sus formas de organización, sus saberes ancestrales y su papel fundamental en el cuidado de la Casa Común.




