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Proyecto Comunidades Amazónicas Seguras y Resilientes en la Triple Frontera

Frente a los crecientes impactos de la crisis climática en la Amazonía, Cáritas Brasil y Save the Children lanzaron, del 16 al 18 de octubre de 2026, el proyecto «Comunidades Amazónicas Seguras y Resilientes: gestión transfronteriza integrada para la resiliencia y la protección de las comunidades y los pueblos indígenas». La iniciativa, financiada por la Unión Europea, busca fortalecer las capacidades de las comunidades e instituciones de Brasil, Perú y Bolivia para anticiparse y responder de manera coordinada a situaciones de emergencia provocadas por inundaciones, sequías y otros fenómenos asociados al cambio climático.

El proyecto tiene previsto beneficiar a 3.004 personas, priorizando a niños, niñas, adolescentes, mujeres y pueblos indígenas, mediante estrategias de prevención, preparación y protección comunitaria.

Una apuesta por la articulación de la triple frontera amazónica

La iniciativa se desarrolla en el corredor MAP, integrado por los departamentos de Madre de Dios (Perú), Acre (Brasil) y Pando (Bolivia), un territorio que enfrenta recurrentes emergencias humanitarias relacionadas con los efectos de la crisis climática.

En Brasil, las acciones tendrán lugar en las comunidades del Territorio Indígena Cabeceira do Rio Acre, en Assis Brasil, así como en comunidades indígenas de contextos urbanos de Brasiléia y Epitaciolândia.

Uno de los principales propósitos es fortalecer la gestión comunitaria del riesgo desde los propios territorios, reconociendo los conocimientos, las capacidades organizativas y la participación de los pueblos indígenas. Para ello, se implementará un enfoque intercultural, con perspectiva de género y centrado en la protección de las poblaciones más vulnerables.

Entre las principales acciones se encuentran la elaboración de planes comunitarios y escolares de preparación ante emergencias, la realización de simulacros, el fortalecimiento de sistemas comunitarios de alerta temprana y su articulación con la Defensa Civil y otras instituciones públicas. Asimismo, se promoverán espacios de diálogo entre las comunidades y los gobiernos de los tres países.

Los pueblos indígenas, protagonistas de la construcción de resiliencia

El lanzamiento del proyecto fue un espacio de encuentro, escucha e intercambio de saberes entre las comunidades indígenas, organizaciones sociales, instituciones públicas y representantes de la Iglesia.

Durante tres días se desarrollaron conversatorios, paneles, talleres y presentaciones culturales. La jornada inaugural estuvo marcada por las expresiones culturales de los pueblos indígenas Huni Kuin y Jaminawa, como signo de la riqueza y diversidad de las comunidades que habitan este territorio amazónico.

El encuentro contó con la participación de autoridades y representantes de diez comunidades del Territorio Indígena Cabeceira do Rio Acre: São Lourenço, Maria Monteza, Apuí, Ananaia, Três Cachoeiras, Vida Nova, Boa Floresta, Nova União, Liberdade y Nova Esperança. También participaron representantes de comunidades indígenas urbanas de Brasiléia, entre ellas 28 de Maio, Leonardo Barbosa y Samaúma.

Los pueblos Manchineri y Jaminawa estuvieron representados por el jefe Adelson Manchineri, Dorinês Jaminawa y la jefa Marilza, representante del pueblo Jaminawa en el contexto urbano de Brasiléia.

La participación de estas autoridades y liderazgos indígenas reafirma la importancia de construir respuestas a la crisis climática desde los territorios, reconociendo a sus habitantes como protagonistas de los procesos de prevención, protección y cuidado de la vida.

Iglesia, organizaciones e instituciones al servicio de los territorios

El lanzamiento también reunió a representantes de diferentes instituciones comprometidas con el acompañamiento y la defensa de las comunidades amazónicas.

Participaron Francicleia Correia Marinho, de la Secretaría de la Mujer de la Municipalidad de Assis Brasil; Jônatas Pereira de Albuquerque, secretario de Medio Ambiente y Sostenibilidad y coordinador municipal de Defensa Civil; el padre Carmo Henrique Mocellin, SJ, de la Diócesis de Río Branco; y el padre Urbano Mueller, del Consejo Indigenista Misionero (CIMI) Noroeste.

También estuvieron presentes las Hermanas Catequistas Franciscanas, el Equipo Itinerante —que acompañó los diálogos iniciales en las comunidades— y representantes del curso de Economía de la Universidad Federal de Acre (UFAC).

Esta articulación evidencia la importancia del trabajo conjunto entre las organizaciones de la sociedad civil, las instituciones públicas, la Iglesia y los pueblos indígenas para responder a los desafíos socioambientales de la región.

Durante la presentación, Aurinete Brasil, coordinadora local del proyecto en Acre, destacó que la iniciativa busca fortalecer las capacidades territoriales mediante procesos de formación y dotación de equipamientos, de manera que las comunidades y los organismos públicos puedan actuar no solamente ante las emergencias, sino también desde la prevención y la mitigación de sus impactos.

Asimismo, señaló la importancia de impulsar acciones de incidencia política ante las autoridades federales, estatales y municipales, para fortalecer las políticas públicas y las iniciativas existentes en materia de gestión del riesgo.

Prepararse para proteger la vida en la Amazonía

Concluido el lanzamiento, el proyecto continuará su trabajo directamente en las comunidades indígenas y en coordinación con las autoridades locales. Uno de los principales desafíos será garantizar que las alertas generadas desde los territorios puedan conectarse oportunamente con los mecanismos institucionales de Protección Civil, favoreciendo respuestas más rápidas y eficaces.

Esta iniciativa representa un paso significativo en la construcción de comunidades amazónicas más preparadas y resilientes frente a la crisis climática. También pone de manifiesto la necesidad de fortalecer la cooperación entre los países amazónicos y reconocer el papel fundamental de los pueblos indígenas en la protección de sus territorios.

Desde la perspectiva de una Iglesia con rostro amazónico, estos procesos expresan la importancia de caminar junto a las comunidades, escuchar sus voces y acompañar iniciativas que defiendan la vida, la dignidad de las personas y el cuidado de la Casa Común.

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