Del 19 al 21 de febrero se realizó la 56ª Asamblea de Selva en el Centro de Espiritualidad Tunaants, en Santa María de Nieva (Condorcanqui, Amazonas), un espacio de comunión y discernimiento pastoral que reunió a etsejin, etserin, catequistas, hermanas y agentes pastorales de las comunidades acompañadas por la Parroquia Virgen de Fátima del Alto Marañón.
La Asamblea contó con la participación de representantes de las comisiones parroquiales que integran la Junta Sinodal, así como delegados de diversas comunidades. También estuvieron presentes comunidades religiosas que sirven en la zona de Selva del Vicariato Apostólico San Francisco Javier, acompañadas por miembros de sus congregaciones: las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, la Superiora General de las Misioneras Parroquiales del Niño Jesús de Praga y el P. Víctor Hugo Miranda SJ, Superior Provincial de la Compañía de Jesús.
Espacios sanos y misión compartida
Durante la primera jornada, el Instituto de Protección al Menor y Poblaciones Vulnerables (IPMEP) de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya desarrolló un taller enfocado en la promoción de espacios sanos y seguros dentro de la misión, reafirmando el compromiso eclesial con el cuidado integral de niños, adolescentes y personas vulnerables.
Posteriormente, se presentó el informe de avances del Plan Pastoral y se trabajó en dinámicas participativas para proyectar nuevas acciones que permitan concretar las prioridades misioneras en el territorio.
Identidad del catequista y avances pastorales 2025
En la segunda jornada, la Comisión de Formación reflexionó sobre la identidad del catequista, subrayando no sólo sus cualidades espirituales, sino también su dimensión ciudadana y socio-productiva, en coherencia con los desafíos de las comunidades amazónicas.
Se socializaron los avances alcanzados en 2025. La Pastoral Indígena presentó los manuales litúrgicos y sacramentales, la catequesis inculturada y los cancioneros elaborados para fortalecer la vivencia de la fe desde las culturas originarias. Asimismo, se ofreció una breve capacitación y revisión de los materiales.
Por su parte, la Pastoral Hispana y la Comisión de Liturgia y Sacramentos dieron a conocer los módulos de catequesis desarrollados durante el año, con el propósito de unificar y fortalecer la preparación sacramental en toda la misión.
La jornada incluyó la calendarización de actividades y la programación de visitas pastorales a las distintas comunidades. El día concluyó con un taller sobre la sinodalidad y su centralidad en el plan apostólico, animado por el P. Víctor Hugo Miranda SJ, quien invitó a profundizar en una Iglesia que camina, discierne y decide en común.
Formación con rostro amazónico
El tercer día estuvo marcado por la presentación de los esfuerzos parroquiales en la formación, actualización y acompañamiento de los catequistas a través del Centro de Formación Sentuch. Los testimonios de algunos estudiantes evidenciaron el impacto de una formación sistemática y sostenida, que fortalece su seguridad y compromiso para anunciar el seguimiento de Jesús en sus propias comunidades.
Finalmente, se trabajaron los acuerdos que orientarán el quehacer parroquial en el presente año, reafirmando el espíritu sinodal y la corresponsabilidad misionera.
La 56ª Asamblea de Selva culminó con una Eucaristía celebrada en los idiomas awajún y wampis, signo elocuente de una Iglesia inculturada que ofrece a Dios los frutos del trabajo compartido y renueva su compromiso con los pueblos amazónicos.
Desde la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), saludamos este proceso de articulación pastoral que fortalece la misión en clave sinodal, intercultural y territorial, al servicio de la vida plena en la Amazonía.