El presidente de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), Cardenal Leonardo Ulrich Steiner, afirmó que el futuro del planeta depende de pasar de una lógica de explotación a una cultura del cuidado, y subrayó que la respuesta a la crisis socioambiental debe construirse desde la ecología integral, la escucha de las comunidades y la participación de los pueblos amazónicos.

En una entrevista concedida a Radio Vaticana – Vatican News, tras su participación en el Consistorio celebrado en Roma los días 26 y 27 de junio, el cardenal Leonardo Ulrich Steiner, arzobispo de Manaos y presidente de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), compartió su reflexión sobre los desafíos que enfrenta la Iglesia ante la crisis climática, la defensa de los pueblos originarios y la urgencia de consolidar una auténtica cultura del cuidado.

Un Consistorio para escuchar a la Iglesia universal

El cardenal describió el Consistorio convocado por el Papa León XIV como un “momento de gracia”, en el que cardenales de los distintos continentes pudieron compartir las realidades pastorales de sus Iglesias particulares y profundizar en los desafíos que vive la humanidad.

En ese contexto, explicó que tuvo la oportunidad de presentar la realidad amazónica, llevando al corazón de la Iglesia universal las experiencias, esperanzas y preocupaciones de las comunidades indígenas, ribereñas y de los pueblos que habitan la Amazonía.

Para el presidente de la CEAMA, estos espacios de encuentro permiten fortalecer la comunión eclesial y comprender mejor la diversidad de culturas y contextos desde los cuales la Iglesia anuncia el Evangelio.

La ecología integral sigue siendo una prioridad

Aunque valoró positivamente el desarrollo del Consistorio, el cardenal Steiner manifestó que uno de los aspectos que merece una mayor profundización es la ecología integral, un tema que considera decisivo para el presente y el futuro de la humanidad.

Recordando su participación en los procesos preparatorios de la COP30, insistió en que la crisis climática exige mucho más que compromisos políticos: requiere una verdadera conversión del modo como las personas se relacionan con la creación.

En ese sentido, volvió a señalar la vigencia de la encíclica Laudato si’, que propone comprender la creación no como un recurso destinado a la explotación, sino como la Casa Común confiada al cuidado de toda la humanidad.

“La humanidad necesita pasar de una lógica de explotación a una auténtica cultura del cuidado”, afirmó.

Inspirándose en la sabiduría de los pueblos amazónicos, compartió una imagen que ilustra este compromiso:

“Nuestra Casa Común es como una embarcación. Podemos reparar poco a poco las piezas dañadas, pero si seguimos quitando las tablas para satisfacer intereses inmediatos, llegará un momento en que la embarcación se hundirá.”

Una crisis ambiental que también es social

Durante la entrevista, el cardenal recordó que la crisis ecológica no puede entenderse únicamente desde el deterioro ambiental, sino que afecta directamente la vida de las personas, especialmente de quienes habitan los territorios amazónicos.

Alertó sobre las crecientes presiones derivadas de la explotación de minerales estratégicos, la expansión petrolera y otros proyectos extractivos que amenazan la integridad de los ecosistemas y ponen en riesgo los derechos de los pueblos indígenas, las comunidades tradicionales y las poblaciones más vulnerables.

Advirtió que el futuro de la Amazonía y del planeta depende de proteger estos territorios y de reconocer el papel fundamental que desempeñan sus habitantes en la conservación de la biodiversidad y del equilibrio climático global.

Escuchar para caminar juntos

Uno de los ejes centrales de la reflexión del presidente de la CEAMA fue la sinodalidad como camino concreto para afrontar los desafíos actuales.

Para el cardenal Steiner, la fuerza de la Iglesia en la Amazonía nace de las comunidades, donde el Evangelio se vive en la cercanía, la solidaridad y la participación de todo el Pueblo de Dios.

Compartió la experiencia de la Arquidiócesis de Manaos, que desde hace cerca de tres décadas desarrolla un proceso sinodal permanente basado en la escucha de las comunidades.

Como parte de la preparación de su próxima Asamblea Arquidiocesana, más de mil comunidades participan actualmente en círculos bíblicos que reflexionan sobre la Palabra de Dios y la realidad de sus territorios. Las aportaciones son recogidas, sistematizadas y devueltas nuevamente a las comunidades para su discernimiento, garantizando que las decisiones pastorales respondan verdaderamente a las necesidades del pueblo.

Este método, explicó, ha permitido identificar prioridades concretas, entre ellas la formación de nuevos catequistas, el fortalecimiento de las pequeñas comunidades y la respuesta a los desafíos sociales que viven los pueblos amazónicos.

Una Iglesia con rostro amazónico al servicio de la vida

Las reflexiones del cardenal Leonardo Steiner reafirman el camino que la CEAMA impulsa desde su creación: una Iglesia con rostro amazónico, profundamente sinodal, comprometida con la ecología integral y cercana a los pueblos que habitan la Amazonía.

En un contexto marcado por la crisis climática, las amenazas a los territorios y la búsqueda de modelos de desarrollo verdaderamente sostenibles, el presidente de la CEAMA insistió en que la misión de la Iglesia pasa por escuchar, acompañar y caminar junto a las comunidades, promoviendo una conversión ecológica que integre la defensa de la creación, la dignidad de los pueblos y el anuncio del Evangelio.

Desde esta perspectiva, la Amazonía continúa ofreciendo al mundo un testimonio de esperanza, recordando que el cuidado de la Casa Común comienza por reconocer que todo está interconectado y que el futuro sólo podrá construirse desde la justicia, la fraternidad y el cuidado compartido de la vida.