Convergencia de un itinerario para fortalecer el servicio de la CEAMA
La VI Asamblea General de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), celebrada en marzo de 2026, abrió una nueva etapa para este organismo eclesial. Durante la Asamblea fueron aprobadas la Misión de la CEAMA, los Horizontes Pastorales Sinodales y sus líneas de acción. Al mismo tiempo, la Asamblea encomendó a la nueva Presidencia la revisión final y consolidación de estos textos, así como el desarrollo de la propuesta organizativa de la Conferencia, con el propósito de fortalecer su servicio a las Iglesias particulares del bioma amazónico.
En respuesta a este mandato, la Presidencia promovió después de la reunión del 7 de abril de 2026 un proceso de discernimiento y escucha, enriquecido por la consulta realizada a los delegados y delegadas de la CEAMA y los encuentros con las delegaciones nacionales celebrados los días 24, 25 y 26 de junio. Estos espacios permitieron hacer converger las distintas experiencias y aportes provenientes de los territorios amazónicos en torno a una comprensión compartida de la misión, los Horizontes Pastorales Sinodales, la propuesta organizativa y las orientaciones para los Consejos de la CEAMA.
La consulta reunió contribuciones de jurisdicciones eclesiásticas, organismos y redes de los distintos países amazónicos, evidenciando una amplia convergencia en torno de los compromisos de la VI Asamblea General. Este proceso confirmó la vocación de la CEAMA de servir a las Iglesias particulares mediante la comunión, la corresponsabilidad y la articulación del conjunto del ecosistema eclesial amazónico.
Como fruto de este itinerario, la Presidencia prepara ahora el documento final que consolidará la Misión de la CEAMA, los Horizontes Pastorales Sinodales y la propuesta organizativa. Este documento será presentado a las Iglesias particulares como una referencia común para acompañar esta nueva etapa y fortalecer la misión compartida en la Amazonía.
Camino compartido junto a las Iglesias Particulares
Una de las principales convicciones que emergió de este proceso fue la comprensión compartida de que la CEAMA no está llamada a convertirse en una estructura paralela, sino en un organismo al servicio de las Iglesias particulares amazónicas. Su misión es articular, acompañar, animar y fortalecer los procesos que ya existen en los territorios, promoviendo una mayor comunión entre las Iglesias locales, las redes eclesiales, las organizaciones vinculadas como la Red de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica (REIBA) y relacionadas como la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) y el Programa Universitario Amazónico (PUAM) y los diversos actores que, desde sus propios carismas y responsabilidades, conforman el ecosistema eclesial amazónico.
En este sentido, la pregunta que orienta esta nueva etapa deja de centrarse únicamente en qué hará la CEAMA, para asumir un discernimiento más profundo:
¿Cómo caminará la CEAMA junto a las Iglesias particulares para fortalecer la sinodalidad, la corresponsabilidad y la misión compartida en la Amazonía?
Con estos encuentros, la Conferencia Eclesial de la Amazonía continúa consolidando el itinerario iniciado por la VI Asamblea General. El proceso de escucha, discernimiento y construcción compartida desarrollado durante estos meses ha permitido hacer converger la reflexión de las Iglesias particulares y de los diversos actores eclesiales en torno a una visión común para esta nueva etapa de la CEAMA.
Como fruto de este camino, la Presidencia presentará próximamente el documento consolidado que integra la Misión de la CEAMA, los Horizontes Pastorales Sinodales, la propuesta organizativa. Este documento será compartido con las Iglesias particulares como una referencia común para fortalecer el servicio de la Conferencia y seguir promoviendo la articulación del ecosistema eclesial amazónico al servicio de los pueblos y de la Casa Común.
Así, inspirada por la imagen del shihuahuaco evocada por el Papa León XIV, la CEAMA reafirma su convicción de que las transformaciones más profundas nacen de procesos que crecen con paciencia, echan raíces en los territorios y se fortalecen caminando juntos. Ese es el horizonte que anima esta nueva etapa: una Iglesia con rostro amazónico que continúa abriendo caminos nuevos de esperanza para la Iglesia en toda la Amazonía.



