La vida y el testimonio de la hermana Dorothy Stang vuelven a iluminar el camino de la Iglesia en la Amazonía a través del artículo “Dorothy Stang: misión profética en el corazón de la Amazonía”, escrito por el Hno. Edgar Genuino Nicodem, FSC, y publicado en la Revista CLAR No. 2 de 2026, dedicada a la Ecoteología.
La publicación aborda uno de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo: la relación entre la fe cristiana, la justicia socioambiental, la defensa de los territorios y el cuidado de la creación. Desde esta perspectiva, el autor presenta a Dorothy Stang como una figura profundamente inspiradora, cuya vida encarna una espiritualidad comprometida con los pueblos amazónicos y con la protección de la Casa Común.
En su reflexión, el Hno. Edgar Genuino Nicodem sitúa la misión de Dorothy Stang en el contexto histórico de la ocupación de la Amazonía brasileña, marcada por procesos de deforestación, concentración de tierras, violencia contra los pueblos indígenas y campesinos, y modelos de desarrollo que han privilegiado la explotación de los recursos naturales sobre la dignidad de las personas y el equilibrio de los ecosistemas.
El artículo recuerda que la religiosa de la Congregación de Notre Dame de Namur llegó a Brasil en 1966, impulsada por el espíritu renovador del Concilio Vaticano II, y que años más tarde asumió su misión en el estado de Pará, donde acompañó a comunidades campesinas e indígenas en la defensa de sus derechos y en la construcción de alternativas sostenibles para la Amazonía.
Uno de los aspectos centrales del texto es la presentación del Proyecto de Desarrollo Sostenible Esperanza, impulsado por Dorothy Stang como una propuesta que integraba la agricultura familiar, la conservación del bosque y el fortalecimiento de las comunidades locales. Frente a un modelo basado en el agronegocio y la explotación indiscriminada de la naturaleza, la religiosa promovió un desarrollo capaz de armonizar la dignidad humana con el cuidado de la creación.
El autor también profundiza en la espiritualidad que sostuvo la misión de Dorothy. A partir de sus cartas personales, muestra cómo la religiosa comprendía que la defensa de la Amazonía nacía de una profunda experiencia de fe. Su constante llamado a “reconectarnos con la Madre Tierra”, su cercanía con las comunidades más empobrecidas y su convicción de que la organización comunitaria era el camino para transformar la realidad revelan una mística profundamente encarnada en el Evangelio.
La reflexión dedica un apartado especial al martirio de Dorothy Stang, asesinada el 12 de febrero de 2005 por defender a las familias campesinas frente a los intereses económicos que promovían la destrucción de la selva. El texto recuerda que, antes de ser asesinada, la religiosa abrió la Biblia y comenzó a proclamar las Bienaventuranzas, convirtiéndo ese momento en uno de los testimonios más elocuentes de fidelidad al Evangelio en la historia reciente de la Iglesia latinoamericana.
Asimismo, el artículo recoge el testimonio de Mons. Erwin Kräutler, quien acompañó de cerca la misión de Dorothy y ha mantenido viva su memoria como símbolo de una Iglesia comprometida con la justicia, la defensa de los pueblos originarios y el cuidado de la Amazonía. Para el obispo emérito del Xingu, la sangre derramada por Dorothy continúa dando frutos en quienes siguen trabajando por una Amazonía donde la vida prevalezca sobre los intereses económicos.
El Hno. Edgar Genuino Nicodem concluye que el legado de Dorothy Stang permanece plenamente vigente. Su vida representa una síntesis entre contemplación y acción, mística y profecía, evangelización y compromiso social. Su testimonio invita a construir un modelo de desarrollo sostenible que coloque en el centro la dignidad humana, la defensa de los territorios y el respeto por la creación.