Con la mirada puesta en el V Congreso Vocacional de Brasil, que se celebrará del 4 al 6 de septiembre de 2026 en Aparecida (São Paulo), la Regional Norte 1 de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB) realizó el Pre-congreso Vocacional, un espacio de formación, discernimiento y reflexión sobre los horizontes de la pastoral vocacional en la Amazonía.

Durante tres días, agentes de pastoral, religiosos, religiosas, sacerdotes y obispos se reunieron en el Centro Maromba, en Manaos, para profundizar en el documento base del Congreso Nacional, cuyo tema será «Comunidades Vocacionales: Encuentro, Testimonio y Misión», inspirado en el lema: «Perseveraban unidos y partían el pan en las casas» (cf. Hch 2).

El encuentro permitió que las Iglesias locales compartieran sus experiencias, desafíos y aportes sobre la construcción de una auténtica cultura vocacional en los diversos contextos pastorales de la Amazonía, reafirmando el compromiso de una Iglesia que acoge, escucha y acompaña a todas las personas desde sus realidades concretas.

La vocación nace en medio de las realidades amazónicas

Uno de los ejes centrales del Pre-congreso fue la reflexión sobre las complejas situaciones sociales que viven muchas comunidades amazónicas. La presencia de la minería ilegal, el abandono de poblaciones, la trata de personas, el narcotráfico, las nuevas configuraciones familiares y las múltiples formas de violencia representan desafíos que interpelan directamente la misión evangelizadora de la Iglesia.

En este contexto, la Hna. Florizete Maria Moreira, de las Hermanas Franciscanas de San Félix de Cantalice (CSSF), quien desarrolla su misión en la Prelatura de Tefé, subrayó que el Servicio de Animación Vocacional debe acercarse a estas realidades con una actitud de acogida y misericordia.

La religiosa destacó que la pastoral vocacional no puede limitarse a transmitir contenidos, sino que debe partir del encuentro con las personas tal como son, reconociendo sus historias, heridas y esperanzas. Según expresó, anunciar el amor de Dios exige una Iglesia capaz de acoger a los jóvenes y a las familias en la diversidad de sus situaciones, acompañándolos en su proceso de fe.

Una Iglesia centrada en Jesús y cercana a las periferias

Las reflexiones también resaltaron que la vida consagrada encuentra su fuerza precisamente en los territorios donde las realidades humanas son más desafiantes.

Desde esta perspectiva, la vocación cristiana supone permanecer centrados en la persona de Jesucristo para responder con esperanza a contextos marcados por la exclusión, la pobreza y la vulnerabilidad. Los participantes coincidieron en que el anuncio del Evangelio exige una actitud abierta, capaz de superar esquemas rígidos y de reconocer la acción de Dios en las diversas experiencias humanas.

La animación vocacional como respuesta profética

Durante el encuentro, Mons. Zenildo Lima, obispo auxiliar de Manaos, invitó a comprender la animación vocacional como una respuesta profética a los grandes desafíos que atraviesan los pueblos amazónicos.

El obispo señaló que la vocación no puede entenderse únicamente como una respuesta personal al llamado de Dios, sino también como una disponibilidad para servir allí donde la vida está más amenazada. Recordó que la tradición de la Iglesia latinoamericana ha comprendido la vocación desde una profunda sensibilidad hacia las realidades de injusticia y exclusión, uniendo el seguimiento de Cristo con el compromiso por la dignidad humana.

Asimismo, propuso mirar la figura de María como modelo vocacional para la Amazonía: una joven que, desde la sencillez de Nazaret, supo leer los signos de su tiempo y anunciar la esperanza de un Reino que eleva a los humildes y transforma la historia.

Construir comunidades vocacionales

El estudio del documento base permitió profundizar en cuatro dimensiones fundamentales: la experiencia del encuentro, el testimonio, la misión y la identidad de las comunidades eclesiales como auténticas comunidades vocacionales.

A través del trabajo en grupos, los participantes elaboraron propuestas que serán enviadas al proceso preparatorio del V Congreso Vocacional de Brasil, contribuyendo a la elaboración de materiales pastorales para todo el país.

El encuentro reafirmó que la promoción vocacional debe involucrar a todas las vocaciones presentes en la Iglesia: el ministerio ordenado, la vida consagrada, el matrimonio, el laicado y las múltiples formas de servicio eclesial.

Una esperanza para toda la Iglesia amazónica

Al concluir el Pre-congreso, Mons. José Albuquerque, obispo de la Diócesis de Parintins y referente nacional de la pastoral vocacional, destacó el valor del camino sinodal recorrido por las comunidades amazónicas y animó a continuar fortaleciendo una cultura vocacional que llegue a niños, adolescentes, jóvenes y adultos.

El obispo recordó que toda la Iglesia está llamada a promover el protagonismo de los laicos y las familias en la evangelización, reafirmando que todos los bautizados participan de una misma vocación misionera.