La Red Eclesial de Comunicación de Latinoamérica y el Caribe (RECLAC) culminó en Santiago de Chile su Primera Asamblea General con un llamado a fortalecer una comunicación eclesial centrada en Jesucristo, comprometida con la sinodalidad, la dignidad humana y la construcción de la paz. La CEAMA estuvo representada por su Coordinador de Comunicaciones, Fernando Rueda, reafirmando su compromiso con este proceso de articulación continental.
La Red Eclesial de Comunicación de Latinoamérica y el Caribe (RECLAC) celebró en Santiago de Chile su Primera Asamblea General, un acontecimiento histórico que marcó un paso decisivo en la consolidación de este espacio de comunión, articulación y servicio para los comunicadores de la Iglesia en el continente.
Durante varios días de trabajo, discernimiento y fraternidad, representantes de conferencias episcopales, organismos eclesiales, redes de comunicación y comunicadores de América Latina y el Caribe renovaron su compromiso con una comunicación evangelizadora inspirada en la comunión, la sinodalidad y la esperanza, colocando a Jesucristo en el centro de toda acción comunicativa.
En representación de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) participó Fernando Rueda, Coordinador de Comunicaciones, quien acompañó este proceso de discernimiento y construcción colectiva que busca fortalecer la misión comunicativa de la Iglesia en la región.
Una comunicación que nace del Evangelio
Al concluir la Asamblea, los participantes dirigieron un mensaje a los comunicadores eclesiales de América Latina y el Caribe, expresando su gratitud a los obispos del continente por la confianza y el respaldo brindados a quienes ejercen el ministerio de la comunicación al servicio de la evangelización.
Asimismo, reconocieron a todas las personas e instituciones que hicieron posible el nacimiento de la RECLAC como un espacio de encuentro, comunión y colaboración entre las Iglesias del continente.
Los miembros de la red reafirmaron su decisión de seguir caminando junto a sus pastores, convencidos de que una comunicación vivida en comunión fortalece la misión evangelizadora y hace visible el rostro de Cristo en medio de los pueblos latinoamericanos y caribeños.
Inteligencia artificial al servicio de la persona
En el marco de la Asamblea, los participantes tomaron parte en el VII Seminario Internacional Comunicaciones de Iglesia, realizado en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde reflexionaron sobre los desafíos éticos, pastorales y evangelizadores que plantea la inteligencia artificial para la comunicación eclesial.
La reflexión estuvo iluminada por la reciente encíclica Magnifica Humanitas, que reafirma la centralidad de la persona humana frente a los avances tecnológicos.
Los comunicadores coincidieron en que el desarrollo de la inteligencia artificial solo adquiere pleno sentido cuando está orientado al servicio de la dignidad humana, la verdad, el bien común y la construcción de una cultura del encuentro.
Un paso histórico para la comunicación eclesial
Durante la Asamblea fueron aprobados los Estatutos de la RECLAC, consolidando jurídicamente este espacio continental de articulación y colaboración.
Asimismo, se eligió el primer equipo de coordinación continental, integrado por representantes de las regiones de Centroamérica y México (CAMEX), Bolivariana, Caribe y Cono Sur, junto con representantes de las organizaciones eclesiales, el obispo coordinador, el Director del Centro para las Comunicaciones del CELAM y un representante de SIGNIS América Latina y el Caribe.
Como parte de este proceso organizativo, también se constituyeron ocho núcleos de trabajo que orientarán la misión de la red:
• Pastoral de la Comunicación.
• Comunicación en sinodalidad.
• Formación y capacitación.
• Cultura digital, inteligencia artificial, ética tecnológica y nuevas narrativas.
• Articulación para la incidencia.
• Salvaguardia y cultura del cuidado.
• Financiación y apoyo a la comunicación.
• Cuidado de la casa común.
Estos espacios buscarán responder de manera colaborativa a los desafíos comunicativos que enfrenta la Iglesia en América Latina y el Caribe.
Cercanía con Venezuela y Cuba
La Asamblea también expresó su solidaridad con el pueblo venezolano ante las consecuencias de los recientes terremotos que han afectado a numerosas familias y comunidades.
De igual manera, manifestó su cercanía con el pueblo cubano, que continúa enfrentando los efectos de una prolongada crisis energética que repercute en la vida cotidiana de millones de personas.
Los integrantes de la RECLAC reiteraron su compromiso de acompañar estas realidades desde la misión comunicativa de la Iglesia, visibilizando sus desafíos, promoviendo la solidaridad y fortaleciendo una comunicación que contribuya a la fraternidad y la paz.
Comunicar para construir fraternidad
En su mensaje final, la Asamblea recordó que toda comunicación eclesial encuentra su razón de ser cuando anuncia a Jesucristo y promueve la dignidad de cada persona humana.
Asimismo, reafirmó el compromiso de trabajar por la paz, el cuidado de la casa común y la construcción de una cultura del encuentro, especialmente en un contexto marcado por la pobreza, la exclusión y las diversas formas de violencia que afectan a los pueblos del continente.
Los comunicadores hicieron suyo el llamado del papa León XIV a “desarmar las palabras de toda agresividad”, convencidos de que la comunicación puede convertirse en un puente de reconciliación, esperanza y fraternidad.
Con esta Primera Asamblea General, la RECLAC inicia una nueva etapa al servicio de la Iglesia latinoamericana y caribeña, fortaleciendo la colaboración entre comunicadores y organismos eclesiales para anunciar el Evangelio con creatividad, responsabilidad y espíritu sinodal, respondiendo a los desafíos de nuestro tiempo con una comunicación que ponga siempre en el centro la vida, la dignidad humana y el cuidado de la Casa Común.



