La visita apostólica del Papa León XIV a Pucallpa, en el corazón de la Amazonía peruana, ya está despertando una profunda movilización espiritual, pastoral y social en toda la región. Para la Iglesia amazónica no se trata únicamente de un acontecimiento histórico, sino de un nuevo envío misionero que busca renovar el camino iniciado por el Papa Francisco en Puerto Maldonado en 2018.
Así lo expresó Monseñor Martín Quijano, SDB, obispo del Vicariato Apostólico de Pucallpa y delegado de la Conferencia Episcopal Peruana ante la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), durante una entrevista concedida a la CEAMA.
“Es un acontecimiento histórico que probablemente no se volverá a repetir en muchos años. Lo vivimos con mucha alegría, emoción y gratitud. Es una visita que llena de esperanza no solo a Pucallpa, sino a toda la Amazonía. El mensaje del Papa tiene que llegar a toda la Amazonía y al mundo.”
Una Iglesia amazónica que ha cambiado desde Francisco
Para Mons. Quijano, León XIV encontrará una Iglesia distinta a la que visitó Francisco hace casi una década.
La histórica visita del Papa Francisco a Puerto Maldonado abrió un nuevo horizonte para la Iglesia en la Amazonía. De ella nacieron el Sínodo para la Amazonía, la exhortación apostólica Querida Amazonía y, posteriormente, la creación de la CEAMA como expresión concreta de una Iglesia sinodal con rostro amazónico.
“Desde la visita del Papa Francisco, la Iglesia en la Amazonía ha cambiado. Se ha movido muchísimo porque ha querido hacer vida la sinodalidad y el mensaje del Papa por construir una Iglesia con rostro amazónico. León XIV encontrará una Iglesia en renovación, en camino, con esperanza y con nuevos brillos.”
El obispo subraya que este proceso no ha sido simplemente organizativo, sino profundamente espiritual y pastoral, marcado por una mayor cercanía a los pueblos amazónicos y una renovada conciencia misionera.
El rostro que encontrará el Papa
Cuando se le preguntó qué rostro de la Amazonía quisiera mostrar al Santo Padre, Mons. Quijano respondió que no será necesario preparar una imagen artificial.
“El Papa encontrará un pueblo sencillo, creyente y acogedor; un pueblo con una espiritualidad especial, que busca a Dios. Encontrará también una Iglesia misionera que trata de servir con alegría a todas las comunidades, a pesar de las dificultades, y que vive con esperanza.”
Ese es, asegura, el verdadero rostro de la Amazonía: comunidades que permanecen fieles al Evangelio mientras enfrentan enormes desafíos sociales, ambientales y pastorales.
Una preparación que quiere dejar huella
Desde que comenzaron las posibilidades de que Pucallpa fuera elegida como sede de la visita papal, las comunidades eclesiales, junto con las autoridades civiles, iniciaron un proceso de organización que ahora se intensifica.
Pero, según Mons. Quijano, la preparación va mucho más allá de la logística.
“Vamos a intensificar la oración y la formación, porque no solamente hay que hablar de la visita del Papa, sino de lo que va a quedar para la Iglesia en la Amazonía.”
El obispo espera que la visita marque un antes y un después para toda la región.
“Queremos que haya un renovado envío a la misión. La preparación ya está transformando nuestras comunidades, pero también queremos que, después de noviembre, la Iglesia amazónica salga fortalecida en su misión.”
Y añade una convicción que trasciende las fronteras peruanas:
“No solamente hay que hablar de la Amazonía peruana. El Papa viene a visitar la Amazonía en toda su extensión. Visitará territorio peruano, pero toca un territorio sagrado para toda la Iglesia amazónica.”
Tres momentos que reflejan el alma de la Amazonía
Aunque la agenda oficial aún no ha sido publicada, Mons. Quijano compartió algunos de los momentos que se proyectan para la visita.
El primero estaría dedicado al encuentro y la escucha de los pueblos amazónicos, en un espacio junto a la laguna de Yarinacocha, donde representantes indígenas y comunidades podrán compartir sus culturas, esperanzas y desafíos.
Posteriormente, el Santo Padre se reuniría con la Iglesia local en la Catedral de Pucallpa, centro espiritual del Vicariato Apostólico.
Finalmente, uno de los gestos más significativos sería la siembra de un shihuahuaco, el árbol más alto y emblemático de la Amazonía, mencionado por el propio Papa León XIV en su mensaje a la VI Asamblea General de la CEAMA.
“Será un signo permanente de su visita. Es un árbol que alcanza su madurez en aproximadamente mil años. Las futuras generaciones recordarán este momento histórico.”
El gesto simboliza la esperanza, la permanencia y el compromiso con el cuidado de la Casa Común.
“La Iglesia está con ustedes”
Para Mons. Quijano, el mensaje central que León XIV llevará a la Amazonía será profundamente pastoral.
“Simplemente al venir a la Amazonía, el Papa nos dice: la Iglesia está con ustedes. Camina con ustedes. Y, por tanto, hay esperanza.”
A ese mensaje de esperanza se unirán otros llamados fundamentales: la unidad, la paz, el cuidado de la creación, la defensa de la dignidad de los pueblos indígenas y el renovado compromiso con la misión evangelizadora.
“El Papa viene a recordarnos la importancia de cuidar la creación, de defender la dignidad de todos los pueblos amazónicos y de renovar el compromiso para que la alegría del Evangelio llegue hasta el último rincón de nuestra Amazonía.”
Una visita para todos los pueblos amazónicos
Aunque Pucallpa será el lugar donde se desarrollará la visita, el obispo insiste en que será un acontecimiento de toda la Amazonía.
Se espera la participación de representantes de numerosos vicariatos, diócesis, congregaciones religiosas, pueblos indígenas y agentes pastorales de distintas regiones del Perú, además de delegaciones provenientes de otros países amazónicos.
Las enormes distancias propias del territorio supondrán un reto, pero también una expresión concreta del esfuerzo de los pueblos por encontrarse alrededor del Sucesor de Pedro.
Nuevas semillas para la Iglesia amazónica
Al finalizar la entrevista con la CEAMA, Mons. Martín Quijano dirigió un mensaje a todas las jurisdicciones eclesiales que integran la Conferencia Eclesial de la Amazonía.
Recordó que la CEAMA nació como uno de los frutos del camino impulsado por el Papa Francisco y expresó su esperanza de que la visita de León XIV continúe sembrando vida para la Iglesia amazónica.
“La CEAMA nació precisamente de aquel camino abierto por el Papa Francisco. Estoy seguro de que esta visita del Papa León traerá nuevas cosas que crecerán en nuestra Amazonía, como nuevas semillas de árboles hermosos e inmensos para nuestra Iglesia.”
Con la mirada puesta en noviembre, la Amazonía se prepara no solo para recibir a un Papa, sino para renovar su compromiso con una Iglesia sinodal, misionera, profética y profundamente enraizada en la vida de sus pueblos.