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La misión de los más pequeños y la Amazonía marcan la visita de la Secretaria General de la POIAM a Colombia

La Hna. Inês Paulo Albino recorrió Colombia del 14 al 21 de octubre, participó en el Congreso Misionero Nacional por los 100 años del DOMUND y conoció de cerca la vida, la fe y los desafíos de las comunidades del Vicariato Apostólico de Leticia.

La misión de la Iglesia se fortalece cuando escucha a los pueblos, acompaña a las comunidades y reconoce a los niños y adolescentes como protagonistas de la evangelización. Esta perspectiva marcó la visita a Colombia de la Hna. Inês Paulo Albino, A.S.C., Secretaria General de la Pontificia Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera (POIAM), quien, entre el 14 y el 21 de octubre de 2026, recorrió Bogotá, la Diócesis de Sonsón-Rionegro y el Vicariato Apostólico de Leticia.

Su presencia estuvo marcada por dos experiencias significativas: la participación en el Congreso Diocesano Misionero de Sonsón-Rionegro, en el contexto de los 100 años del Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND), y el encuentro con las comunidades amazónicas, donde la fe, la diversidad cultural y los desafíos sociales y ambientales hacen parte de la vida cotidiana de la Iglesia.

La visita permitió fortalecer los lazos de comunión entre la Iglesia en Colombia y las Obras Misionales Pontificias, así como renovar el compromiso con una misión que se construye desde la cercanía, la escucha y el encuentro con las realidades de cada territorio.

Sonsón-Rionegro: cien años del DOMUND y una Iglesia comprometida con la misión

Uno de los momentos centrales de la visita tuvo lugar en la Diócesis de Sonsón-Rionegro, donde la Hna. Inês participó en la apertura del Congreso Misionero, realizado del 16 al 18 de octubre, en el marco de la conmemoración de los 100 años del DOMUND.

El encuentro se convirtió en un espacio de celebración, formación y animación misionera, reuniendo a comunidades y agentes pastorales en torno al compromiso de anunciar el Evangelio y fortalecer la conciencia misionera de la Iglesia.

Durante la jornada del sábado 17 de octubre, la Secretaria General de la POIAM compartió con más de 200 niños y adolescentes procedentes de distintas Diócesis de Antioquia, quienes participaron acompañados por sus asesores y familiares. El encuentro estuvo marcado por la alegría, la oración y la reflexión sobre el llamado a seguir a Jesús y participar activamente en la misión de la Iglesia.

La presencia de la Hna. Inês permitió acercar a los participantes a la dimensión universal de la Infancia y Adolescencia Misionera, recordándoles que la misión no depende de la edad, sino de la disposición para compartir la fe, orar por quienes más lo necesitan y vivir la solidaridad con otros pueblos y comunidades.

La conmemoración de los 100 años del DOMUND constituye, en este contexto, una oportunidad para renovar el compromiso de toda la Iglesia con la evangelización y la cooperación misionera. También invita a reconocer la capacidad de los niños y adolescentes para aportar, desde su propia realidad, a una Iglesia que camina unida y se abre al encuentro con el mundo.

La Amazonía: escuchar a los pueblos y reconocer los desafíos de la misión

El 19 de octubre, la Hna. Inês Paulo Albino llegó al Vicariato Apostólico de Leticia, donde fue acogida por el obispo, sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos y, de manera especial, por niños y adolescentes vinculados a la POIAM.

Durante su permanencia en el territorio, visitó diversas comunidades, incluidas algunas comunidades indígenas asentadas a orillas del río Amazonas. Estos encuentros le permitieron acercarse a las realidades de sus habitantes, conocer sus expresiones de fe y reconocer la riqueza natural, cultural y espiritual que caracteriza a esta región.

La visita también fue una oportunidad para escuchar los dolores, las necesidades y los desafíos que enfrentan las comunidades amazónicas. En un territorio marcado por una gran diversidad de pueblos y culturas, la presencia de la Iglesia exige una actitud permanente de escucha, respeto y acompañamiento, reconociendo la dignidad de cada persona y el valor de los saberes y las espiritualidades de los pueblos.

Desde esta perspectiva, la experiencia en Leticia puso de relieve la importancia de una misión que no se limita al anuncio del Evangelio, sino que se hace presente en la vida cotidiana de las comunidades, comparte sus esperanzas y acompaña sus luchas por una vida digna.

El encuentro con los niños y adolescentes amazónicos permitió reconocer, además, que la misión universal se expresa de maneras diversas según los territorios. A través de la oración, la solidaridad y el testimonio de su fe, los más pequeños también contribuyen a fortalecer los vínculos entre las Iglesias locales y a construir una comunidad eclesial que aprende de la diversidad.

Una misión que se construye desde la escucha y la comunión

La visita de la Secretaria General de la POIAM a Colombia reafirma la importancia de fortalecer los procesos de formación y animación misionera desde las realidades locales. Tanto en Sonsón-Rionegro como en Leticia, el encuentro con niños, adolescentes y comunidades permitió reconocer que la misión se nutre de la participación, la fraternidad y el compromiso compartido.

Para la Iglesia en la Amazonía, esta experiencia invita a seguir promoviendo una acción pastoral que reconozca a los pueblos como protagonistas de su propio camino y que acompañe especialmente a las nuevas generaciones en el descubrimiento de su vocación misionera.

En territorios donde confluyen culturas, lenguas y formas diversas de vivir la fe, la misión está llamada a favorecer el diálogo intercultural, fortalecer la comunión y contribuir a la defensa de la vida en todas sus dimensiones.

La experiencia vivida por la Hna. Inês Paulo Albino recuerda que los niños y adolescentes no son únicamente destinatarios de la acción evangelizadora, sino también sujetos activos de la misión, capaces de compartir esperanza y construir fraternidad desde sus comunidades.

Al concluir su visita, las Obras Misionales Pontificias de Colombia expresaron su agradecimiento por su cercanía y acompañamiento. Desde la Amazonía, este encuentro deja una invitación a continuar caminando juntos, escuchando a los pueblos y fortaleciendo una Iglesia que anuncia el Evangelio desde la diversidad de sus territorios.

Una misión que nace del encuentro, crece en la comunión y se fortalece cuando reconoce a los más pequeños y a los pueblos amazónicos como protagonistas de la vida y la misión de la Iglesia.

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