En un esfuerzo conjunto por fortalecer el caminar de la Iglesia junto a los pueblos indígenas, la Pastoral Social y la Pastoral Indígena de la Diócesis de Mocoa-Sibundoy, en articulación con la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), desarrollaron una serie de encuentros comunitarios en distintos territorios amazónicos, promoviendo espacios de escucha, diálogo, espiritualidad y construcción colectiva.

Las jornadas se realizaron en Sibundoy, Mocoa, La Hormiga y Miraflor (Cauca), congregando a comunidades, líderes y lideresas indígenas que compartieron sus experiencias, desafíos y esperanzas en torno a la vida de los pueblos amazónicos y su relación con la Iglesia.

Estos espacios se enmarcan en el proceso de fortalecimiento de la Pastoral Indígena diocesana y buscan consolidar una presencia eclesial más cercana, intercultural y comprometida con las realidades de los pueblos originarios, en sintonía con el camino sinodal impulsado por la Iglesia en la Amazonía.

Escuchar para caminar juntos

A través de metodologías participativas y comunitarias, los encuentros permitieron profundizar en temas relacionados con la espiritualidad indígena, la identidad cultural, la defensa de los territorios y la transmisión de saberes ancestrales.

Uno de los aspectos más significativos fue el reconocimiento del papel fundamental de las mujeres indígenas como guardianas de la vida, la memoria colectiva y la sabiduría de los pueblos. Las participantes compartieron reflexiones sobre su liderazgo en los procesos comunitarios y su contribución a la preservación de la cultura y la espiritualidad ancestral.

Asimismo, las comunidades dialogaron sobre la importancia de revitalizar las lenguas maternas y fortalecer prácticas tradicionales que continúan siendo pilares de la vida comunitaria, como la chacra, la tulpa, el tejido y otras expresiones culturales que transmiten identidad y pertenencia entre generaciones.

Desafíos para la vida y el territorio

Durante los encuentros también surgieron preocupaciones relacionadas con las diversas amenazas que enfrentan las comunidades indígenas en sus territorios.

Entre ellas se destacaron las afectaciones derivadas de las fumigaciones, las presiones sobre los ecosistemas amazónicos, la pérdida progresiva de prácticas culturales, la violencia de género y las dificultades para fortalecer modelos propios de educación y sanación comunitaria.

Las comunidades coincidieron en la necesidad de continuar impulsando procesos de reconciliación, defensa territorial y cuidado de la Madre Tierra, entendiendo que la protección de los pueblos indígenas está estrechamente vinculada a la protección de la Amazonía y de toda la Casa Común.

En este contexto, los participantes reafirmaron la importancia de construir una espiritualidad que dialogue profundamente con las cosmovisiones indígenas y reconozca la riqueza de sus conocimientos, símbolos y formas de relación con la creación.

Hacia el Encuentro Diocesano de Pastoral Indígena

Los encuentros constituyen una etapa preparatoria del Encuentro Diocesano de Pastoral Indígena que se celebrará en julio y que reunirá a representantes de las comunidades para seguir fortaleciendo este proceso pastoral.

Desde una metodología inspirada en la sinodalidad, basada en la escucha, el discernimiento comunitario y la participación activa de los pueblos, se espera consolidar líneas de acción que respondan a las necesidades y desafíos presentes en el territorio.

El proceso también incorpora aprendizajes y herramientas surgidas de la Escuela de Derechos Humanos impulsada por REPAM, iniciativa que ha contribuido al fortalecimiento de capacidades comunitarias para la defensa de los derechos, el cuidado del territorio y la promoción de una ecología integral.

Una Iglesia que camina con los pueblos

La experiencia reafirma el compromiso de la Diócesis de Mocoa-Sibundoy y de REPAM con una Iglesia que escucha, acompaña y aprende de los pueblos indígenas, reconociendo su protagonismo en la construcción de alternativas de vida, justicia y esperanza para la Amazonía.

En consonancia con los llamados del Sínodo para la Amazonía y de la exhortación apostólica Querida Amazonía, este caminar conjunto continúa tejiendo puentes entre la fe, la cultura y la defensa de la vida, fortaleciendo una presencia eclesial comprometida con la reconciliación, la dignidad de los pueblos y el cuidado de la Casa Común.

Desde los territorios amazónicos sigue germinando una Iglesia sinodal, intercultural y profética, que reconoce en los pueblos indígenas una fuente de sabiduría para el presente y el futuro de la Amazonía.