La Organización Regional de Pueblos Indígenas del Estado Amazonas (ORPIA) emitió un comunicado el 12 de octubre de 2026 para denunciar las amenazas que enfrentan los pueblos originarios de la Amazonía venezolana y reivindicar más de cinco siglos de resistencia indígena frente a las distintas formas de despojo y colonización.
Bajo el lema «12 de octubre: Día de la Resistencia Indígena y la Defensa de la Madre Selva», la organización recordó que la invasión europea del continente americano marcó el inicio de una historia de violencia, despojo territorial y afectaciones culturales que continúa teniendo consecuencias en el presente.
Según el comunicado, las comunidades indígenas enfrentan actualmente nuevas formas de colonialismo, vinculadas al extractivismo minero, la ocupación de sus territorios y la contaminación ambiental, situaciones que amenazan sus formas de vida y la continuidad de sus culturas.
Minería ilegal y grupos irregulares amenazan la vida en la Amazonía
Entre las principales preocupaciones expresadas por ORPIA se encuentra la presencia de grupos irregulares y el avance de la minería ilegal en el estado Amazonas. La organización advierte que estas actividades provocan contaminación de los ríos, deforestación y rupturas de la convivencia comunitaria.
El comunicado denuncia que la expansión de estas dinámicas extractivas pone en riesgo tanto los ecosistemas amazónicos como los derechos de los pueblos que ancestralmente han habitado y cuidado estos territorios.
Ante esta situación, ORPIA reclama el fortalecimiento de las medidas de protección de la Amazonía y recuerda que la defensa de la naturaleza está estrechamente vinculada con la supervivencia, la cultura y la dignidad de las comunidades indígenas.
Identidad cultural y derechos fundamentales
La organización también destacó la importancia de dar continuidad a los procesos de cedulación indígena, considerados fundamentales para garantizar el derecho a la identidad de los pueblos originarios. En este sentido, pidió que los avances alcanzados se mantengan de manera continua y sin interrupciones.
Asimismo, denunció el abandono institucional que afecta a las comunidades amazónicas, especialmente por las deficiencias en el acceso a la salud y la educación.
ORPIA cuestionó que numerosas familias indígenas continúen sin garantías suficientes para ejercer sus derechos fundamentales y acceder a servicios públicos esenciales, una situación que profundiza su vulnerabilidad y dificulta el bienestar de las nuevas generaciones.
Defensa del territorio y reconocimiento de los derechos indígenas
En su pronunciamiento, la organización reafirmó el derecho de los pueblos indígenas a defender sus territorios y exigir respuestas ante las emergencias que afectan a sus comunidades.
También reclamó la demarcación y seguridad jurídica de los espacios ancestrales, así como el cumplimiento de las disposiciones de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y de la Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas.
ORPIA expresó, además, su rechazo a la conformación de jurisdicciones especiales indígenas con fines extractivistas y al margen de la normativa jurídica.
La organización subrayó que la defensa territorial constituye una condición indispensable para garantizar la continuidad de las culturas, los modos de vida y la autonomía de los pueblos originarios.
La Amazonía como territorio de resistencia y esperanza
Al concluir su comunicado, ORPIA reafirmó que las formas de vida de los pueblos indígenas representan una alternativa para el cuidado del planeta. Desde sus conocimientos ancestrales, sus prácticas comunitarias y su relación con la naturaleza, estas comunidades contribuyen a la protección de la biodiversidad y al mantenimiento de los ecosistemas amazónicos.
Su llamado se resume en dos consignas que expresan la fuerza de su compromiso colectivo: «¡La Amazonía no se vende, se defiende!» y «¡Sin territorio no hay vida!».
En sintonía con la defensa de los pueblos y territorios amazónicos, este pronunciamiento recuerda la urgencia de fortalecer la protección de los derechos indígenas, frenar las actividades que destruyen los ecosistemas y garantizar condiciones dignas para las comunidades que custodian la Casa Común.
La resistencia de los pueblos originarios continúa siendo una voz fundamental para denunciar las amenazas que afectan a la Amazonía y promover un futuro en el que la justicia, la dignidad humana y el cuidado de la creación sean inseparables.
Fuente: Comunicado de la Organización Regional de Pueblos Indígenas del Estado Amazonas (ORPIA), Puerto Ayacucho, Venezuela, 12 de octubre de 2026.