En el marco de la VI Asamblea General de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), que se celebra en Bogotá, la lideresa indígena Ernestina Afonso de Souza, del pueblo Makushi, participa como delegada de Brasil, representando a los pueblos originarios del territorio indígena Raposa Serra do Sol, en el estado de Roraima.
Con alegría y sentido de responsabilidad, Ernestina expresó que su presencia en la Asamblea es una oportunidad para compartir la experiencia de los pueblos indígenas en el cuidado del territorio y de la Casa Común.
“Estoy aquí con mucha alegría y honra participando como delegada, representando a los pueblos indígenas de Roraima, trayendo nuestras expectativas y el trabajo que realizamos junto a la Iglesia”.
Una visión de vida profundamente conectada con la naturaleza
Durante su intervención, la representante indígena destacó la profunda relación que los pueblos originarios mantienen con la naturaleza, entendida como fuente de vida y parte esencial de su identidad.
“Nosotros, pueblos originarios, trabajamos de manera interconectada con la naturaleza porque es nuestra madre. Como dice el Papa Francisco, todo está interconectado”.
Esta visión, explicó, guía el compromiso de las comunidades indígenas con la defensa de la tierra, el agua y la vida.
Territorio, agua y vida
Ernestina subrayó que la defensa del territorio es una condición fundamental para la vida de los pueblos amazónicos.
“Sin agua y sin territorio no hay vida. Sin territorio no hay salud, no hay educación, no hay sostenibilidad”.
Por ello, los pueblos indígenas buscan aportar su experiencia y su sabiduría ancestral en los espacios de diálogo de la Asamblea, compartiendo sus preocupaciones y propuestas para el futuro de la Amazonía.
Compartir experiencias y caminar juntos
La delegada también destacó la importancia de este encuentro como un espacio de intercambio entre distintos pueblos, Iglesias y realidades del territorio amazónico.
La Asamblea reúne a representantes de diversos países, comunidades y pastorales que trabajan por el cuidado de la Casa Común y la defensa de la vida en la Amazonía.
En este sentido, Ernestina expresó su esperanza de que este espacio permita fortalecer el trabajo conjunto entre la Iglesia y los pueblos originarios, promoviendo caminos de diálogo, respeto y compromiso con el territorio.
Su participación refleja la importancia de la voz de los pueblos indígenas dentro del camino sinodal de la CEAMA, donde sus experiencias, saberes y luchas contribuyen a la construcción de una Iglesia que camina junto a los pueblos de la Amazonía y al servicio de la vida.