Del 24 al 26 de abril, el Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado celebró su Asamblea Zonal en Madre de Dios, reuniendo a sacerdotes, religiosas y laicos provenientes de las parroquias y entidades de sus tres decanaturas. Este espacio de encuentro, discernimiento y comunión se desarrolló en sintonía con el camino impulsado por el Sínodo de la Sinodalidad.
La asamblea tuvo como eje metodológico la “Conversación en el Espíritu”, una práctica de discernimiento comunitario que invita a ir más allá del debate para abrir espacios de escucha profunda, oración y búsqueda conjunta de la voluntad de Dios. A través de este proceso, los participantes compartieron sus experiencias, desafíos y esperanzas, reconociéndose como parte de una Iglesia llamada a caminar unida, en actitud de constante conversión pastoral.
El encuentro permitió reafirmar que la sinodalidad no es solo un método, sino la vocación más profunda de la Iglesia. En este horizonte, los participantes destacaron la importancia de escuchar la voz de Dios que se manifiesta en la realidad concreta de los pueblos amazónicos, en sus luchas, anhelos y procesos de vida. Desde allí, renovaron su compromiso de salir al encuentro de las comunidades para evangelizar al estilo de Jesús: cercano, misericordioso y encarnado.
La Asamblea concluyó el domingo 26 de abril con una solemne Misa de Envío, presidida por Monseñor David Martínez de Aguirre, OP. La celebración congregó a representantes de todo el Vicariato, quienes presentaron los frutos del discernimiento vivido durante estos días.
En su homilía, el obispo subrayó que esta asamblea no representa un punto de llegada, sino el inicio de una nueva etapa marcada por un renovado impulso misionero. Invitó a los participantes a dejarse guiar por el Espíritu Santo y a asumir con valentía el llamado a ser una Iglesia en salida, capaz de responder con esperanza a los desafíos sociales, culturales y ambientales del territorio amazónico.
En este espacio también participó el P. Jesús Huamán (Vicepresidente presbítero de CEAMA), cuya presencia expresa la comunión y articulación con la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) en los procesos pastorales que se desarrollan en la región.
Esta Asamblea Zonal se consolida como un signo concreto del caminar sinodal en la Amazonía, donde la Iglesia se reconoce como pueblo de Dios en camino, llamado a discernir, servir y anunciar la vida en medio de los territorios, en fidelidad al Evangelio y en profunda comunión con las comunidades.









