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La experiencia sinodal de la Amazonía puede iluminar a la Iglesia universal – Monseñor Zenildo Lima

En el marco de la VI Asamblea General de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), Monseñro Zenildo Lima, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Manaus y vicepresidente de la CEAMA, compartió una reflexión sobre el valor de la sinodalidad en la vida de la Iglesia y su particular expresión en el territorio amazónico.

Durante su intervención, el obispo explicó que la sinodalidad es una experiencia que manifiesta la universalidad de la Iglesia. Sin embargo, recordó que la Iglesia siempre se concreta en un lugar específico y en una realidad concreta. Por ello, la teología de la Iglesia local está profundamente vinculada con la experiencia sinodal, ya que es en los territorios donde la Iglesia vive, discierne y camina junto a los pueblos.

En este sentido, Monseñor Zenildo señaló que la Iglesia en la Amazonía ha sido construida históricamente a través de procesos misioneros marcados por la sinodalidad. Aunque este camino ha estado atravesado por contradicciones y desafíos, también ha permitido el desarrollo de una experiencia eclesial profundamente participativa y cercana a las comunidades.

Para el obispo, hoy existe una gran oportunidad: que la experiencia sinodal vivida en la Amazonía pueda convertirse en un signo y una inspiración para la sinodalidad de la Iglesia universal. Recordó también que en el Congreso Misionero Nacional de la Iglesia en Brasil se ha reflexionado sobre cómo la Iglesia local puede abrirse hacia las fronteras del mundo, compartiendo sus aprendizajes y su camino pastoral.

En esta perspectiva, destacó la propuesta de la CEAMA de salvaguardar y fortalecer las experiencias sinodales en la Amazonía, como una forma de consolidar este proceso y ofrecerlo como referencia para otras realidades eclesiales.

Finalmente, Monseñor Zenildo subrayó que la construcción de una Iglesia con rostro amazónico, que brota de su identidad, de su cultura y de su relación con el territorio, permite vivir una comunión eclesial profunda. Una comunión que, aunque nace en una realidad local, permanece plenamente unida a la Iglesia presente en todo el mundo.

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