La Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) fue protagonista de una nueva edición del programa “Iglesia Sinodal”, conducido por Marcus Tulius, un espacio de reflexión y formación que profundiza en las experiencias eclesiales que impulsan la sinodalidad en la Iglesia.
Durante el programa participaron Marcelo Lemos, secretario ejecutivo de la CEAMA, y la hermana Marbelis Monroy, Misionera Laurita y coordinadora general de la Red de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica (REIBA), organismo eclesial vinculado a la Conferencia.
La conversación permitió profundizar en los orígenes, la misión y los desafíos de la CEAMA como fruto del Sínodo para la Amazonía convocado por el papa Francisco en 2019, así como en las perspectivas de una Iglesia con rostro amazónico que camina desde la escucha, la participación y la corresponsabilidad.
Una experiencia inédita de sinodalidad eclesial
Al presentar la identidad de la CEAMA, Marcelo Lemos explicó que se trata de una experiencia nueva en la vida de la Iglesia, nacida para dar continuidad al proceso sinodal impulsado por el Sínodo para la Amazonía.
“No somos una conferencia de obispos; somos una conferencia eclesial compuesta por obispos, sacerdotes, religiosas, religiosos, laicos, laicas y representantes de los pueblos originarios para expresar el rostro diverso de la Iglesia en la Amazonía”.
Lemos destacó que la Conferencia representa una nueva forma de organización eclesial basada en la horizontalidad, la participación y el discernimiento compartido, buscando que la vida de las Iglesias locales ilumine los caminos de la Iglesia universal.
Asimismo, señaló que uno de los mayores aportes de la CEAMA es ayudar a superar las fronteras nacionales para responder conjuntamente a los desafíos comunes del territorio amazónico.
“La Conferencia Eclesial de la Amazonía llama a la Iglesia, en toda su diversidad vocacional, a ser una voz potente de la belleza y de los desafíos de este territorio”.
REIBA: educar para fortalecer la vida de los pueblos amazónicos
Por su parte, la hermana Marbelis Monroy compartió la experiencia de la Red de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica (REIBA), iniciativa surgida como respuesta a una de las propuestas del Documento Final del Sínodo para la Amazonía.
La religiosa explicó que la red busca garantizar una educación contextualizada, que valore los saberes ancestrales y contribuya a la preservación de las culturas, lenguas y formas de vida de los pueblos indígenas amazónicos.
“Nuestro principal objetivo es defender la educación como un derecho, pero una educación adaptada a los pueblos indígenas, que valore los saberes ancestrales y fortalezca sus culturas”.
Monroy destacó que la educación y la sinodalidad convergen en la necesidad de construir procesos inclusivos donde todas las personas puedan participar desde sus propias identidades culturales.
“La riqueza de nuestra Iglesia son las personas y sus riquezas culturales. Toda esta diversidad hace que nuestra Iglesia tenga un verdadero rostro amazónico”.
Horizontes sinodales para los próximos años
Durante la entrevista, Marcelo Lemos también presentó los principales horizontes del camino que la CEAMA recorrerá en los próximos cinco años, definidos durante la VI Asamblea General realizada en Bogotá en marzo de 2026.
Entre ellos destacó:
- Anunciar el Evangelio con rostro amazónico.
- Crecer como Iglesia sinodal.
- Promover una ecología integral con pedagogías y espiritualidades propias.
- Fortalecer la corresponsabilidad y la sostenibilidad eclesial en los territorios amazónicos.
Además, resaltó el carácter colegiado de la nueva presidencia de la CEAMA, integrada por representantes de los distintos estados de vida y vocaciones presentes en la Iglesia.
“Este es un rostro más horizontal, más eclesial y más sinodal, que reúne las vocaciones y ministerios de la vida de la Iglesia”.
Una Iglesia que aprende a caminar juntos
En la parte final del diálogo, la hermana Marbelis subrayó que la experiencia de la CEAMA representa una invitación permanente a construir una Iglesia desde las comunidades y los territorios.
“En la CEAMA todos tienen un lugar, todos pueden participar y aportar desde sus culturas y desde sus territorios”.
Añadió que uno de los principales aprendizajes de este proceso es valorar la diversidad cultural como una riqueza para la evangelización y para la vida eclesial.
Por su parte, Marcelo Lemos recordó que la CEAMA no constituye un fin en sí misma, sino la continuidad de un camino que nace en las Iglesias locales amazónicas y se proyecta hacia toda la Iglesia.
“La Conferencia Eclesial de la Amazonía no es un fin; es la continuidad de un camino desde la Iglesia del territorio amazónico hacia la Iglesia universal”.
El programa concluyó reafirmando la esperanza en una Iglesia cada vez más sinodal, capaz de escuchar, discernir y responder a los desafíos de la realidad desde el Evangelio y junto a los pueblos.
La participación de la CEAMA en “Iglesia Sinodal” permitió compartir con una audiencia más amplia la riqueza de una experiencia eclesial inédita que continúa inspirando nuevos caminos para la misión, la comunión y la sinodalidad en la Amazonía y en toda la Iglesia.