La Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) y el Programa Universitario Amazónico (PUAM), renovaron el convenio marco de cooperación interinstitucional que sostiene su trabajo conjunto desde hace tres años, consolidando una alianza estratégica al servicio de la Amazonía y de sus pueblos.
La renovación de este acuerdo reafirma el compromiso compartido de seguir fortaleciendo una propuesta universitaria al servicio de la Amazonía, en articulación con la misión de la Iglesia y en diálogo permanente con los territorios amazónicos. La adenda firmada extiende la vigencia del convenio por tres años más, hasta febrero de 2029, y proyecta nuevos desafíos de colaboración académica, formativa, investigativa y pastoral.
Una propuesta universitaria nacida del proceso sinodal
Durante el acto de renovación, Mauricio López, rector fundador del PUAM y Vicepresidente de CEAMA, subrayó el profundo sentido eclesial y territorial de este camino compartido, recordando que el programa es fruto del proceso sinodal amazónico: “El mandato que surge del proceso sinodal nos impulsa a construir una propuesta universitaria para la Amazonía, encarnada en los territorios y al servicio de la vida”, destacando además el papel de la PUCE y de Fundación Campus como hogar institucional del PUAM.
Por su parte, el Padre Carlos Ignacio Man-Ging, SJ, rector de la PUCE, señaló que esta renovación se inscribe en la misión histórica de la universidad y en su identidad jesuita: “Ratificamos nuestro compromiso con una formación integral, que responda a los desafíos éticos, sociales y ambientales de nuestro tiempo, en sintonía con Laudato Si’ y Querida Amazonía”.
El Padre Daniel de Ycaza, SJ, Provincial de la Compañía de Jesús en Ecuador y presidente de Fundación Campus, destacó el carácter compartido de esta misión: “Estos convenios nos llaman a seguir colaborando como amigos en el Señor, poniendo nuestras capacidades al servicio de los más necesitados y de la misión que es de Dios”.
Caminar juntos en este tiempo histórico
El Padre Rafael Garrido, SJ, presidente de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL) y testigo de honor del acuerdo, subrayó la relevancia de las articulaciones institucionales en el momento actual: “Hoy no podemos caminar solos; la misión nos pide tejer relaciones reales y duraderas que hagan posible servir juntos a la Amazonía y a la Iglesia”, señalando que este convenio va más allá de lo formal y expresa un proceso vivo de colaboración y corresponsabilidad.
A su vez, la directora general del PUAM, Diana Massa, afirmó que la renovación del convenio “fortalece un camino de articulación entre Iglesia, academia y territorios, y consolida al PUAM como una presencia universitaria al servicio de la dignidad y los derechos de los pueblos amazónicos”.
El Cardenal Pedro Barreto, SJ., presidente de la CEAMA, valoró la continuidad de este trabajo en red como un signo de esperanza para la región: “Este convenio expresa un caminar conjunto al servicio de la Amazonía y de la Iglesia, con la certeza de que los procesos que se construyen en comunión perduran más allá de las personas”.
Una jornada de encuentro, reflexión y celebración
La renovación del convenio se realizó en una jornada significativa vivida junto a la comunidad universitaria de la PUCE, marcada por el encuentro fraterno, la reflexión, los espacios de diálogo con autoridades, docentes y estudiantes y la celebración Eucarística.
Como gesto simbólico cargado de memoria y esperanza, el Cardenal Pedro Barreto colocó en la Cápsula del Tiempo de la PUCE una ofrenda del PUAM, signo del compromiso con la Amazonía y de una historia que se construye con mirada de futuro.
Conversatorio y Eucaristía: fe que se traduce en compromiso
En el marco de la visita, se desarrolló el conversatorio “Vivir y trabajar con sobriedad: el llamado de Laudato Si’”, un espacio de reflexión coorganizado por la PUCE y el PUAM, que contó con la participación del Cardenal Pedro Barreto, el Padre Rafael Garrido y el Padre Carlos Ignacio Man-Ging. El diálogo puso en el centro el cuidado de la casa común, la sobriedad como estilo de vida y el compromiso ético y social que interpela a la academia y a la Iglesia.
La jornada concluyó con la celebración de la Eucaristía, vivida como acción de gracias por el camino recorrido y como envío renovado para seguir sirviendo a la Amazonía desde la comunión, la esperanza y la corresponsabilidad.
La renovación de este convenio ratifica una apuesta compartida por el trabajo articulado, el fortalecimiento de procesos a largo plazo y el cuidado integral de la vida en la Amazonía, signo concreto de una Iglesia que aprende, acompaña y camina junto a sus pueblos.


