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Mujeres en movimiento: una fuerza que sostiene la vida y transforma la sociedad

Santarém, Brasil | 26 y 27 de marzo

En el marco del V Fórum de Mulheres do Baixo Amazonas, bajo el lema “Mujeres en movimiento transformando la sociedad”, la hermana Sônia Maria Pinho de Matos, vicepresidenta de la CEAMA, compartió una profunda reflexión sobre el papel esencial de las mujeres en la construcción de la vida, la comunidad y la ecología integral.

Durante su intervención, destacó que tanto la REPAM como la CEAMA, aunque son instituciones de la Iglesia Católica, están llamadas a vivir un fuerte diálogo interreligioso y ecuménico, abriendo caminos de encuentro en medio de la diversidad.

En sintonía con el tema del encuentro, la hermana Sônia subrayó que toda vida humana inicia en la experiencia del vientre materno, lo que revela una dimensión profundamente femenina de la existencia. “Nuestro ser y estar en el mundo es, o debería ser, profundamente femenino”, afirmó, invitando a cuestionar los caminos en los que esta esencia se ha perdido.

Uno de los ejes centrales de su reflexión fue la ecología integral, entendida no solo como el cuidado de la naturaleza, sino como una red de relaciones que comienza en lo cotidiano: la familia, las emociones, la comunidad y la vida social. En este sentido, resaltó que son las mujeres quienes sostienen estos ecosistemas, garantizando la armonía, la economía del cuidado y la calidad de vida en múltiples ámbitos.

A pesar de reconocer que aún persisten estructuras marcadas por el clericalismo y el machismo dentro de la Iglesia, afirmó con fuerza que las mujeres continúan siendo el corazón que sostiene la vida eclesial en lo cotidiano.

Asimismo, evidenció el impacto de las mujeres en otros espacios como la política y la gestión pública, donde su presencia marca diferencias significativas en los procesos de transformación social.

La hermana Sônia también invitó a profundizar en una visión integral del ser humano: “No estamos separados del territorio; somos territorio. Somos agua, somos tierra, somos vida”. Desde esta perspectiva, subrayó que la humanidad es un cuerpo colectivo, donde el dolor, la discriminación o la promoción de una mujer afectan y transforman a toda la comunidad.

El encuentro se vivió como un espacio de escucha, solidaridad y fortalecimiento del protagonismo femenino, reafirmando que el camino hacia sociedades más justas y sostenibles pasa necesariamente por reconocer, valorar y potenciar la voz y la acción de las mujeres.

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