La Red de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica (REIBA), una de las redes impulsadas por la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), celebró el miércoles 28 de enero el Envío Misionero 2026, en el que nuevos voluntarios y voluntarias asumieron su servicio en distintos territorios de la región amazónica. El encuentro estuvo marcado por un profundo espíritu de oración, comunión eclesial y compromiso con los pueblos amazónicos, destacando la riqueza de la diversidad lingüística y la esperanza compartida que anima la misión educativa y evangelizadora en la Amazonía
Oración, Evangelio y alegría misionera
El encuentro inició con un momento de oración y evangelización guiado por la Hna. Martha Ardila, quien compartió palabras del Papa León XIV sobre la importancia de orar por los cristianos y anunciar el Evangelio con alegría. En un ambiente de recogimiento, se invitó a los voluntarios a vivir su servicio con gozo, apertura y esperanza durante este año y los próximos que vendrán en el territorio amazónico.
Los participantes también elevaron una oración por la Amazonía, inspirada en un salmo que la reconoce como casa de Dios, donde late el clamor de la vida. La celebración culminó con una plegaria por la humildad, el aprendizaje continuo y la protección de quienes entregan su vida al servicio de los pueblos de la región.
Uno de los momentos más significativos fue la proclamación del Evangelio (Mc 3, 13-15) en lengua waotededo, realizada por Maycol, joven universitario del pueblo indígena Waorani del Vicariato Apostólico de Aguarico (Ecuador). Este gesto expresó con fuerza el rostro intercultural de la Iglesia amazónica y la centralidad de las lenguas originarias en los procesos educativos y evangelizadores.
Nuevos voluntarios al servicio de la Amazonía
La Hna. Lisette Escárate, coordinadora del voluntariado, presentó al Grupo de nuevos voluntarios y voluntarias que asumirán su misión en distintos países amazónicos:
- Luz Barreneche – voluntaria nacional colombiana, en misión en Sarrapia (Colombia)
- Julio Mancipe – voluntario internacional colombiano, en misión en San Borja (Bolivia)
- Iván Santos – voluntario local asháninka (Perú)
- Yolanda Huamancondor – voluntaria internacional peruana, en misión en Dicaro (Ecuador)
- Mónica Romero – voluntaria internacional argentina, en misión en Santo Antonio do Içá (Brasil)
- Mariela Gutiérrez – voluntaria internacional argentina, en misión en Dicaro (Ecuador)
- Guillermo Licuy – voluntario local kichwa (Ecuador)
- Mário Velázquez – voluntario nacional brasileño, en misión en Iauaretê (Brasil)
Este nuevo grupo refleja la riqueza intercultural de REIBA y el carácter continental de la misión, que integra voluntarios locales, nacionales e internacionales al servicio de la educación intercultural bilingüe.
Vocación misionera: un llamado al amor y al compromiso
El Padre Max ofreció una reflexión sobre la vocación misionera, recordando que proviene del latín vocari, que significa llamado. Subrayó que la misión nace de una experiencia profunda del amor de Cristo y supone identificarse con Jesús, asumir la cruz como signo de compromiso con Dios y con los pueblos. Como gesto simbólico, bendijo las cruces entregadas a los voluntarios, quienes las recibieron como signo de su envío.
Por su parte, la Hna. Marbelis Monroy, coordinadora general de REIBA, agradeció la generosidad de quienes respondieron al llamado y destacó la naturaleza misionera de la Iglesia, animando a todos a inscribirse en la “escuela de Jesús” y a seguir construyendo el Reino de Dios en medio de los pueblos amazónicos.
Una profesión de fe en múltiples lenguas
La jornada incluyó la celebración del Credo del Voluntario, expresado en distintos idiomas como signo de comunión y diversidad: en lengua besiro por el Prof. Ignacio Pocoena (Bolivia), en español y en inglés por el Padre Martín, SJ (Guyana). Este momento reafirmó el carácter pluricultural de la misión amazónica y la unidad en la fe que trasciende fronteras.
Monseñor Adalberto, del Vicariato Apostólico de Aguarico (Ecuador), se unió al encuentro para felicitar a los voluntarios y destacar el trabajo que se realiza con el pueblo Waorani, anunciando además la próxima publicación de la primera edición de profesionales provenientes de esta comunidad, un hito esperanzador para la región.
La celebración concluyó con una canción interpretada por Alfonso Franco, voluntario saliente de REIBA, dedicada a la vocación de ser profetas en medio de los pueblos.
Voces que expresan esperanza
Entre las reacciones al envío misionero, varios participantes destacaron la profundidad espiritual y el valor comunitario de la experiencia:
“Qué lindo envío de voluntarios, todo muy bien preparado, con reflexión de fondo y con idiomas nativos… El voluntariado es la cultura de la solidaridad, en contraste con tanto individualismo. Es maravilloso que las personas quieran dar parte de sus vidas a la Amazonía”.
Otros resaltaron la ritualidad, el compromiso y la eclesialidad del encuentro como signos de esperanza en contextos desafiantes para la vida en la región. También se subrayó la emoción generada por la lectura del Evangelio en lengua originaria, el entusiasmo de los misioneros y la comunión vivida entre todos los participantes.
Una misión que teje redes para la vida
El Envío Misionero REIBA 2026 reafirma el compromiso de la CEAMA con una educación que nace del diálogo intercultural, fortalece las identidades de los pueblos amazónicos y promueve una Iglesia con rostro propio, encarnada en los territorios y al servicio de la vida.
Este nuevo paso del voluntariado REIBA es, ante todo, un signo de esperanza: mujeres y hombres que, desde distintos países y culturas, responden al llamado de caminar junto a los pueblos amazónicos, aprender de su sabiduría y contribuir a la construcción de un futuro más justo, solidario y sostenible para la Amazonía.


