En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Hna. Marbelis Monroy, coordinadora general de la Red de Educación Intercultural Bilingüe Amazónica (REIBA), reflexionó sobre el significado de ser mujer en la Amazonía hoy, destacando su profunda relación con la vida, la biodiversidad y la defensa del territorio.
Para la religiosa, ser mujer en la Amazonía significa vivir en profunda sintonía con la biodiversidad que envuelve este territorio sagrado. Una realidad que, al igual que la vida de muchas mujeres, se encuentra amenazada y frecuentemente no es valorada. En este contexto, ser mujer implica una lucha diaria por el reconocimiento de la dignidad, los derechos y el respeto por el propio cuerpo y las necesidades de las mujeres amazónicas.
Monroy subraya que la fuerza de la mujer amazónica radica en su esencia, en su resiliencia y en su capacidad de reconstruirse continuamente frente a las adversidades. A lo largo de la historia, las mujeres han sabido generar nuevas relaciones, crear espacios donde la vida florezca y preservar la memoria histórica que permite la resistencia y continuidad de los distintos modos de vida presentes en la región.
Sin embargo, a pesar de los avances logrados gracias a la lucha de muchas mujeres, aún persisten grandes desafíos. La falta de oportunidades, la desigualdad salarial, las limitaciones en el acceso a la educación, el feminicidio, la violencia doméstica y la escasa representación de las mujeres en espacios políticos y de liderazgo continúan afectando profundamente la vida de las mujeres amazónicas, impactando también su salud física y emocional.
La coordinadora de REIBA destaca además que la conexión profunda con la naturaleza es para las mujeres amazónicas una fuente de renovación y fortaleza espiritual. La Amazonía es para ellas casa común, un espacio que transmite la energía del Creador y que impulsa a mantenerse firmes en la defensa de la vida. Por eso la cuidan, la protegen y la aman, porque forma parte de su identidad, de su historia y de su propia esencia.
En este Día Internacional de la Mujer, la Hna. Monroy invita a hacer memoria de los avances alcanzados, celebrar las conquistas y, al mismo tiempo, fortalecer la lucha por acciones concretas que permitan superar estructuras opresoras y excluyentes. Solo así será posible avanzar hacia una verdadera igualdad de oportunidades y hacia el reconocimiento pleno de la voz de las mujeres.
Finalmente, señala que para que la Iglesia tenga realmente un rostro amazónico, es necesario abrir nuevos caminos y construir relaciones que promuevan la transformación social. Esto implica reconocer plenamente el papel fundamental de la mujer tanto en la Iglesia como en la sociedad, así como su aporte en la construcción de un futuro más justo, menos desigual y comprometido con la defensa de la vida en la Amazonía.