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Diócesis de San Vicente del Caguán fortalece su camino sinodal con la Asamblea Diocesana

La Iglesia que peregrina en la Amazonía colombiana continúa fortaleciendo su camino pastoral y misionero. Del 3 al 5 de marzo, la Diócesis de San Vicente del Caguán, en el departamento del Caquetá, realizó su Asamblea Diocesana, un espacio de encuentro, reflexión y discernimiento que reunió a obispo, sacerdotes, vida consagrada y laicos de las 16 parroquias del territorio.

Convocada por el obispo diocesano, Mons. William Prieto Daza, la asamblea tuvo como objetivo principal avanzar en la construcción del Plan Pastoral Diocesano en clave sinodal, promoviendo la comunión, la participación y la misión en una Iglesia marcada por la diversidad cultural y los desafíos propios de la Amazonía.

El encuentro se desarrolló en un ambiente de fraternidad y diálogo, permitiendo que los participantes compartieran experiencias pastorales, escucharan las realidades de las comunidades y reflexionaran juntos sobre los caminos que la Iglesia está llamada a recorrer en este territorio.

Escuchar la realidad para caminar juntos

Desde su llegada a la diócesis, hace cerca de un año y medio, Mons. William Prieto ha puesto un fuerte énfasis en la escucha del pueblo de Dios. Según explicó, uno de los primeros pasos de su ministerio ha sido conocer de cerca la realidad de esta Iglesia particular, especialmente después de un período de más de tres años de vacancia en la sede episcopal.

El obispo destacó la disponibilidad y el compromiso de sacerdotes, religiosos y laicos que animan la vida pastoral en una jurisdicción caracterizada por la dispersión de comunidades y las dificultades de acceso. Muchas de estas comunidades se encuentran a lo largo del río Caguán y en zonas rurales de los municipios de San Vicente del Caguán, Cartagena del Chairá y parte de Puerto Rico y La Macarena (Meta).

Más allá de las ponencias y reflexiones, Mons. Prieto subrayó que uno de los frutos más importantes de la Asamblea ha sido el encuentro entre quienes sirven en distintos lugares del territorio. Poder verse, compartir experiencias y fortalecer los vínculos fraternos ha sido, según expresó, un signo de esperanza para la vida pastoral de la diócesis.

Evangelizar en clave sinodal

El proceso que vive actualmente la diócesis busca consolidar un Plan Pastoral que oriente la misión evangelizadora en los próximos años. Para ello, durante el año pasado se realizaron encuentros en las distintas vicarías con el fin de recoger aportes y elaborar un primer perfil del plan.

El padre Ricardo Tobar, sacerdote diocesano con treinta años de ministerio, explicó que la Asamblea ha sido un paso importante dentro de este proceso. El objetivo es profundizar las reflexiones realizadas en las vicarías y avanzar hacia un plan pastoral que responda a las realidades del territorio y fortalezca la vida de las comunidades.

Inspirado en el Evangelio y en la acción del Espíritu Santo, el proceso pastoral busca impulsar una Iglesia en salida, que anuncie la Buena Nueva y acompañe la vida de las personas, siguiendo el ejemplo de Jesús que “recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando, proclamando el Reino y curando toda enfermedad y dolencia” (Mt 9,35).

La voz de las comunidades

Entre los participantes de la Asamblea estuvieron numerosos laicos que sirven en sus comunidades como catequistas, animadores de la fe y agentes pastorales. Su participación ha sido fundamental para enriquecer el discernimiento y fortalecer el sentido de corresponsabilidad en la misión de la Iglesia.

Nora Moreno, catequista y animadora de la comunidad de Balsillas, perteneciente a la parroquia Nuestra Señora de Lourdes, compartió su alegría por participar en este proceso. Para ella, uno de los aspectos más valiosos ha sido el trabajo en grupo y la posibilidad de que todos puedan expresar sus opiniones.

El intercambio de experiencias y la reflexión conjunta, señala, permiten construir una Iglesia que camina unida y que fortalece el compromiso de quienes animan la vida de las comunidades, especialmente en territorios donde la presencia pastoral enfrenta numerosos desafíos.

Una Iglesia que mira al futuro

Entre los compromisos surgidos de la Asamblea se encuentra la reactivación y reorganización de los espacios de participación en las parroquias, como los consejos de pastoral parroquial y los consejos de asuntos económicos. Estos organismos son considerados fundamentales para fortalecer la sinodalidad y promover una mayor corresponsabilidad en la vida de la Iglesia.

Mons. William Prieto señaló que el principal fruto de este encuentro es seguir fortaleciendo los lazos de fraternidad y avanzar juntos en la construcción del Plan Pastoral Diocesano. El deseo compartido por los participantes es consolidar comunidades vivas, con laicos comprometidos y una fuerte conciencia misionera.

Una Iglesia con historia misionera en la Amazonía

La Diócesis de San Vicente del Caguán tiene una profunda tradición misionera. Fue erigida como Vicariato Apostólico el 9 de diciembre de 1985 por san Juan Pablo II, al separarse del Vicariato Apostólico de Florencia, con el propósito de fortalecer la presencia evangelizadora de la Iglesia en esta región amazónica.

Sus primeros pastores, Mons. Luis Augusto Castro Quiroga y posteriormente Mons. Francisco Javier Múnera Correa, impulsaron el desarrollo pastoral y misionero en el territorio.

En 2019, el Papa Francisco elevó el Vicariato a Diócesis, integrándola a la provincia eclesiástica de Florencia. Actualmente, bajo la guía pastoral de Mons. William Prieto Daza, la diócesis está organizada en cuatro vicarías que agrupan 16 parroquias, desde donde se anima la misión evangelizadora en esta región de la Amazonía colombiana.

Con esta Asamblea Diocesana, la Iglesia en San Vicente del Caguán reafirma su compromiso de caminar en clave sinodal, fortaleciendo la comunión, la participación y la misión al servicio de los pueblos de la Amazonía.

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