Noticias Recientes

Secretaría General del Sínodo publica las orientaciones para el camino de implementación del Sínodo sobre la Sinodalidad hacia 2028

La Secretaría General del Sínodo publicó este 20 de mayo de 2025 el documento “Hacia las Asambleas 2027-2028: etapas, criterios, instrumentos”, texto que orientará el proceso de implementación del Sínodo sobre la Sinodalidad en las Iglesias locales de todo el mundo hasta la celebración de la Asamblea eclesial de octubre de 2028 en el Vaticano.

El documento establece el calendario, la metodología y los criterios que acompañarán a las diócesis, parroquias, conferencias episcopales y organismos continentales en la recepción y puesta en práctica del camino sinodal iniciado con el Sínodo 2021-2024.

La propuesta contempla cuatro grandes etapas progresivas, inspiradas en verbos que expresan la dinámica espiritual y pastoral del proceso: hacer memoria, interpretar, orientar y celebrar.

La primera etapa, denominada “Hacer memoria”, se desarrollará durante el primer semestre de 2027 y consistirá en asambleas diocesanas y parroquiales que releerán las experiencias vividas a partir de la implementación del Documento Final del Sínodo.

Posteriormente, en el segundo semestre de 2027, tendrá lugar la etapa “Interpretar”, con asambleas de las conferencias episcopales nacionales o regionales, que elaborarán informes teológico-pastorales y cartas dirigidas a otras Iglesias locales.

En el primer cuatrimestre de 2028 se vivirá la etapa “Orientar”, mediante asambleas continentales que identificarán prioridades y caminos compartidos para el fortalecimiento de una Iglesia sinodal misionera.

Finalmente, en octubre de 2028, se celebrará en el Vaticano la gran Asamblea eclesial de toda la Iglesia junto al Papa León XIV, como espacio de discernimiento y síntesis del camino recorrido.

El texto insiste en que estas asambleas no deben entenderse como simples consultas sociológicas o ejercicios administrativos, sino como auténticas experiencias espirituales y eclesiales orientadas al discernimiento comunitario, la conversión pastoral y el fortalecimiento de la misión.

Una de las claves del proceso será una pregunta común que acompañará todas las etapas:

“A la luz del camino recorrido tras la conclusión del Sínodo 2021-2024, y con vistas a ofrecer sus frutos como un don a las demás Iglesias y al Santo Padre: ¿qué rostro concreto de Iglesia sinodal misionera y qué nuevos caminos de sinodalidad están surgiendo en su comunidad?”

El documento también destaca la importancia del “intercambio de dones entre las Iglesias”, promoviendo que cada comunidad comparta los frutos, aprendizajes y desafíos surgidos en su propio proceso sinodal.

Asimismo, se subraya la necesidad de garantizar una amplia participación en las asambleas, incluyendo obispos, presbíteros, diáconos, religiosas y religiosos, laicos, jóvenes, movimientos eclesiales, pueblos culturalmente diversos y personas en situación de vulnerabilidad o marginación. También se abre la posibilidad de participación de representantes de otras Iglesias cristianas y religiones.

En cuanto a la metodología, la Secretaría General del Sínodo reafirma la importancia de la “conversación en el Espíritu” como herramienta privilegiada de escucha, discernimiento y construcción comunitaria.

El Cardenal Mario Grech señaló que este camino “no es una tarea adicional”, sino una oportunidad para reconocer lo que el Espíritu Santo está haciendo crecer en la Iglesia y fortalecer la sinodalidad como estilo ordinario de vida eclesial al servicio de la misión.
Desde la Conferencia Eclesial de la Amazonía – CEAMA, este nuevo paso del proceso sinodal representa una invitación a seguir profundizando la escucha, la participación y el discernimiento comunitario en los territorios amazónicos, fortaleciendo una Iglesia cercana a los pueblos, comprometida con la misión y abierta a los desafíos del presente.

Comparte